miércoles, 29 de julio de 2026

Cuál es la diferencia entre traspaso de local y venta de negocio

 Cuando un autónomo o pyme quiere dejar una actividad, puede encontrarse con dos opciones que suelen confundirse: el traspaso del local y la venta del negocio.

No son exactamente lo mismo, y por eso es importante entender la diferencia para saber qué se transmite, qué impuestos pueden aplicarse y qué ocurre con los trabajadores.

Vamos a explicarte cada caso de forma sencilla, para que sepas qué opción puede encajar mejor según tu situación.

Diferencia entre traspaso de local y venta de negocio

La principal diferencia está en qué se transmite.

En un traspaso de local, lo habitual es que el actual inquilino ceda a otra persona su posición en el contrato de alquiler del local.

Es decir, el nuevo titular pasa a ocupar el local y a continuar, si lo decide, con la actividad.

Aunque normalmente un traspaso no suele limitarse solo al local, ya que también puede incluir mobiliario, maquinaria, existencias, cartera de clientes, marca, licencias o fondo de comercio.

En cambio, en una venta de negocio se transmite una actividad económica más amplia.

Puede incluir el local, si es propiedad del vendedor, pero también todos los elementos necesarios para seguir explotando el negocio: bienes, contratos, proveedores, trabajadores, marca, clientela y deudas asociadas si se compra una sociedad.

A modo de ejemplo, no es lo mismo traspasar una cafetería alquilada que vender una empresa propietaria de varios locales, con plantilla, contratos y activos propios.

¿Qué es mejor, traspaso de local o venta de negocio?

Depende de lo que quieras vender o comprar.

El traspaso del local puede ser más sencillo cuando el negocio funciona en un local alquilado y el comprador quiere empezar sin buscar ubicación desde cero.

Es habitual en bares, peluquerías, tiendas, clínicas o pequeños comercios.

Además, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite, en los locales donde se ejerce una actividad empresarial o profesional, ceder el contrato sin consentimiento del arrendador, aunque el propietario puede tener derecho a elevar la renta un 20 % y debe ser notificado de forma fehaciente en el plazo de un mes.

Mientras que la venta del negocio puede tener más sentido cuando se quiere transmitir una estructura empresarial completa.

Por ejemplo, una sociedad con contratos activos, empleados, activos, acuerdos comerciales y una marca consolidada.

Aunque también exige más revisión, ya que antes de comprar conviene analizar deudas, obligaciones fiscales, contratos laborales, licencias, arrendamientos, préstamos y situación contable.

Es decir, si lo importante es la ubicación y arrancar rápido, puede ser mejor el traspaso.

Y si lo que quieres es adquirir una empresa funcionando como conjunto, sería mejor optar por la venta del negocio.

¿Qué pasa con los trabajadores en un traspaso de negocio?

Si el traspaso o venta implica la transmisión de una unidad económica que mantiene su identidad, se produce una sucesión de empresa.

Por tanto, si el negocio sigue funcionando con sus medios, actividad y organización, los trabajadores no pierden automáticamente su empleo por el cambio de titularidad.

El Estatuto de los Trabajadores establece que el cambio de titularidad de una empresa, centro de trabajo o unidad productiva autónoma no extingue por sí mismo la relación laboral.

El nuevo empresario queda subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior.

Esto significa que los empleados conservan, en principio:

  • Su contrato.

  • Su antigüedad.

  • Su salario.

  • Sus condiciones laborales.

  • El convenio colectivo aplicable.

Además, cedente y cesionario responden solidariamente durante tres años de las obligaciones laborales anteriores a la transmisión que no se hubieran satisfecho.

¡Ojo! Porque si solo se cede un local vacío, sin actividad, sin plantilla y sin medios organizados, puede que no exista sucesión de empresa.

¿Qué pasa si mi jefe traspasa el negocio?

Si eres trabajador y tu jefe traspasa el negocio, no significa que tu contrato termine automáticamente.

Si hay sucesión de empresa, pasas a depender del nuevo titular. Pero mantienes tus derechos laborales.

El nuevo empresario no puede usar el traspaso como excusa para borrar tu antigüedad, bajarte el sueldo o cambiar tus condiciones sin seguir el procedimiento legal correspondiente.

También deben informarse los representantes legales de los trabajadores sobre la fecha prevista, los motivos, las consecuencias jurídicas, económicas y sociales, y las medidas previstas respecto a la plantilla.

Por ejemplo, si trabajas en un bar, tienda o negocio que cambia de dueño pero sigue funcionando igual, lo normal es que continúes en tu puesto con el nuevo empleador.

Ventajas e inconvenientes de taspasar un local o vender un negocio

Traspaso de un local

VentajasInconvenientes
- Permite aprovechar una ubicación, una clientela y unos recursos que ya existen.
- Para el comprador, es más rápido que empezar desde cero.
- Para el vendedor, puede servir para recuperar parte de la inversión realizada.
- Hay que revisar el contrato de alquiler y comprobar si permite la cesión.
- Analizar la subida de renta.
- Actualizar licencias.
- Valorar si el precio se corresponde con la rentabilidad real del negocio.

Venta de un negocio

VentajasInconvenientes
- Permite transmitir una empresa de forma más completa.
- Es interesante si el negocio tiene marca, estructura, contratos y activos con valor.
- Exige una revisión en profundidad: fiscal, laboral y contable.
- Puede implicar asumir las obligaciones pendientes si se compra una sociedad.

En cuanto al IVA, la Agencia Tributaria indica que no está sujeto al impuesto el traspaso de un local de negocio cuando se transmite un conjunto de elementos que constituyen una unidad económica autónoma capaz de desarrollar una actividad por sus propios medios.

Si no se cumple ese requisito, el traspaso se considera una prestación de servicios sujeta al 21 % de IVA.

Por eso, antes de decidir, no te quedes solo en el precio. Hay que revisar qué se transmite, qué obligaciones existen y si el negocio puede seguir funcionando sin problemas desde el primer día.

¿Cuánto se paga a Hacienda por traspasar un negocio

 Traspasar un negocio no significa pagar siempre lo mismo a Hacienda.

Porque la tributación va a depender de si se vende un negocio completo en funcionamiento, si solo se cede el local, si se transmiten activos sueltos o si también se vende un inmueble.

Vamos a explicarte qué impuestos pueden aparecer y qué debes revisar antes de firmar.

El traspaso de un negocio en funcionamiento

El traspaso de un negocio consiste en ceder a otra persona una actividad que ya está funcionando.

Por ejemplo, un bar, una tienda, una peluquería o una clínica que cuenta con mobiliario, clientela, existencias, licencias, contratos o trabajadores.

La clave está en saber si se transmite una unidad económica autónoma.

Es decir, un conjunto de elementos suficiente para que el comprador pueda continuar la actividad por sus propios medios.

Por ejemplo, si traspasas una cafetería con maquinaria, mobiliario, licencia, existencias, marca comercial y clientela, lo normal es que sea un negocio en funcionamiento.

Pero si solo vendes unas mesas, una cafetera o parte del mobiliario, ya no hablamos de un traspaso completo, sino de una venta de activos.

¿Cuánto se paga a Hacienda?

En el traspaso de un negocio completo, la operación no está sujeta a IVA si se transmite una unidad económica autónoma capaz de seguir funcionando.

Por tanto, no se repercute IVA en la factura del traspaso.

Pero esto no significa que no haya impuestos.

Si eres autónomo persona física, el importe que recibes puede generar una ganancia patrimonial en el IRPF.

Hacienda calcula esa ganancia tomando el importe que te corresponde por el traspaso y descontando, en caso de ser así, el precio que pagaste en su día por adquirir ese derecho.

Esa ganancia tributa en la base del ahorro.

Los tipos van del 19 % al 30 %, según el importe de la ganancia:

Hasta 6.000 euros19 %
De 6.000 a 50.000 euros21 %
De 50.000 a 200.000 euros23 %
De 200.000 a 300.000 euros27 %
A partir de 300.000 euros30 %

Si quien vende es una sociedad, la ganancia se integra en el Impuesto sobre Sociedades.

En ese caso, habrá que analizar el tipo aplicable según el tamaño y situación de la empresa.

¡Ojo! Si no se transmite un negocio completo, sino activos aislados, la operación puede estar sujeta a IVA al 21 %.

El contrato de traspaso de negocio

El contrato de traspaso debe dejar todo muy claro, porque no basta con poner un precio y firmar.

Hay que incluir:

  • Identificación del comprador y vendedor.

  • Descripción detallada de lo que se transmite.

  • Precio del traspaso y forma de pago.

  • Inventario de bienes, maquinaria, existencias y mobiliario.

  • Situación del contrato de alquiler del local.

  • Licencias, permisos y autorizaciones.

  • Deudas, cargas o pagos pendientes.

  • Fecha de entrega efectiva del negocio.

  • Responsabilidad de cada parte antes y después del traspaso.

Además, si el negocio funciona en un local alquilado, hay que revisar el contrato de arrendamiento.

En locales donde se ejerce una actividad empresarial o profesional, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite ceder el contrato sin consentimiento del arrendador, salvo que el contrato diga otra cosa.

Aun así, el propietario puede tener derecho a subir la renta un 20 % si se cede el contrato.

Diferencia entre traspaso de local y traspaso de negocio

Esta diferencia es importante porque fiscalmente no es lo mismo.

El traspaso de negocio implica ceder una actividad en marcha.

Se transmite algo más que un espacio, ya que se traspasa una estructura capaz de seguir generando ingresos.

El traspaso de local, en cambio, suele referirse a la cesión del derecho a usar un local alquilado.

Aquí el valor puede estar en la ubicación, en las condiciones del alquiler o en la posibilidad de continuar en ese espacio.

Y también puede ocurrir que se venda solo el local comercial en propiedad.

En ese caso ya no hablamos de traspaso, sino de compraventa de inmueble, con una fiscalidad distinta.

Por eso, antes de calcular impuestos, tienes que responderte una pregunta sencilla: ¿estoy transmitiendo un negocio operativo o solo un local, un contrato de alquiler o unos bienes concretos?

Traspaso de negocios por jubilación

Muchos autónomos traspasan su negocio al jubilarse.

Es habitual en comercios, bares, talleres o pequeños negocios familiares.

Fiscalmente, la jubilación no elimina por sí sola la tributación.

Si recibes dinero por el traspaso, puede existir ganancia patrimonial en el IRPF.

Hacienda incluso contempla supuestos específicos de traspaso con motivo de jubilación.

Ahora bien, si el autónomo tiene más de 65 años, hay que analizar si puede aplicarse alguna ventaja fiscal.

Por ejemplo, en determinados casos las ganancias patrimoniales por transmisión de elementos patrimoniales pueden quedar exentas si el importe obtenido se reinvierte en una renta vitalicia asegurada, con el límite de 240.000 euros y cumpliendo los requisitos legales.

Y no es automático, ya que hay plazos, límites y condiciones.

Por eso, en un traspaso por jubilación es especialmente recomendable revisar la operación antes de firmar.

Cuánto se paga a Hacienda por la venta de un local comercial

La venta de un local comercial tiene otra fiscalidad.

Si vendes un local en propiedad, puedes tener que tributar por la ganancia obtenida.

Si eres persona física, esa ganancia va al IRPF como ganancia patrimonial.

Se calcula por la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición, teniendo en cuenta gastos e impuestos asociados.

Además, puede aparecer la plusvalía municipal, que grava el incremento de valor del terreno urbano y que paga normalmente el vendedor.

No obstante, si puedes acreditar que no ha existido incremento de valor entre la compra y la venta, no debería quedar sujeta.

En cuanto al IVA o ITP, depende del tipo de operación.

La primera entrega de un local por parte de un empresario suele tributar por IVA.

En segundas o posteriores entregas, puede estar exenta de IVA y tributar por ITP, salvo que se renuncie a la exención cuando se cumplan los requisitos.

En determinados casos de venta de inmuebles usados entre empresarios, puede aplicarse la inversión del sujeto pasivo, de forma que el comprador declara el IVA.

Como ves, no hay una única respuesta a cuánto se paga a Hacienda por traspasar un negocio.

La respuesta correcta depende de qué se transmite, quién vende, quién compra y cómo se documenta la operación.

Por eso, antes de cerrar el acuerdo revisa bien la parte fiscal, el contrato y las obligaciones pendientes.

Porque un traspaso bien planteado puede ahorrarte problemas con Hacienda y con la otra parte.

sábado, 25 de julio de 2026

¿Cuánto se paga de Seguridad Social por 40 horas semanales?

 El coste de la Seguridad Social de un trabajador va a depender del tipo de contrato, del grupo de cotización y de su salario bruto.

En España, la empresa paga alrededor del 30 % del salario y el trabajador un 6 %.

Estos pagos suelen destinarse a cubrir contingencias como la jubilación, el desempleo y enfermedades profesionales.

Te lo explicamos.

¿Cuánto se paga a la Seguridad Social por 40 horas de trabajo semanales?

Las empresas suelen aportar un porcentaje aproximado del 30 % de la base de cotización del trabajador.

Esta cantidad que se distribuye entre diferentes partidas: las contingencias comunes, el desempleo, el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), la formación profesional, los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

Por su parte, los trabajadores suelen aportar un porcentaje aproximado del 6,35 % de su base de cotización, en el que se incluyen conceptos como las contingencias comunes, la formación profesional o el desempleo.

Entonces, ¿cuánto cobra la Seguridad Social por 40 horas semanales?

Las cotizaciones de la Seguridad Social por un contrato de 40 horas semanales van a depender de las bases de cotización vigentes (que varían según el grupo profesional), así como del tipo de contrato y del salario del trabajador.

Y además hay que tener en cuenta el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que añade un 0,9 % extra en las cotizaciones en 2026.

Así, con estos pagos se pretende asegurar el sistema de la Seguridad Social y garantizar prestaciones.

Ahora vamos a ver algunos ejemplos.

Nota importante: los siguientes ejemplos se basan en el salario bruto mensual de un trabajador con un contrato indefinido. En los tipos aplicados no añadimos el MEI, al tratarse de una variable que cambia anualmente, siendo en el año 2026 del 0,9 % (el 0,75 % corresponde a la empresa).

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 1.200 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 1.200 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto1.200 €
Contingencias comunes+ 283,20 €
Desempleo+ 66 €
FOGASA+ 2,40 €
Formación profesional+ 7,20 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 19,80 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 378,60 €

Coste mensual total: 1.578,60 €

Coste anual total: 18.943,20 €

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 1.500 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 1.500 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto1.500 €
Contingencias comunes+ 354 €
Desempleo+ 82,50 €
FOGASA+ 3 €
Formación profesional+ 9 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 24,75 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 473,25 €

Coste mensual total: 1.973,25 €

Coste anual total: 23.679 €

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 2.000 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 2.000 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto2.000 €
Contingencias comunes+ 472 €
Desempleo+ 110 €
FOGASA+ 4 €
Formación profesional+ 12 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 33 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 631 €

Coste mensual total: 2.631 €

Coste anual total: 31.572 €


viernes, 17 de julio de 2026

Cuándo interesa crear una sociedad comanditaria

 Una sociedad comanditaria puede interesarte si quieres montar un negocio con dos perfiles muy diferenciados: socios que gestionan el día a día y socios que solo aportan capital.

Y aunque es una forma jurídica poco habitual frente a la Sociedad Limitada, resulta útil en proyectos donde una parte quiere dirigir y asumir más responsabilidad, y otra prefiere invertir sin intervenir en la gestión.

Cuándo me interesa crear una sociedad comanditaria

Crear una sociedad comanditaria interesa cuando en el proyecto hay, al menos, dos tipos de socios: los socios colectivos y los socios comanditarios.

Los socios colectivos son quienes administran la empresa y responden de las deudas sociales de forma personal, solidaria e ilimitada.

Es decir, asumen más riesgo porque pueden responder con su patrimonio personal si la sociedad no puede hacer frente a sus obligaciones.

Los socios comanditarios, en cambio, aportan capital, pero no participan en la gestión diaria.

Su responsabilidad queda limitada a lo que hayan aportado o se hayan comprometido a aportar.

Por eso, esta forma jurídica puede funcionar cuando:

  • Una persona o grupo de personas quiere gestionar el negocio.

  • Hay inversores que quieren participar económicamente, pero no dirigir.

  • Se busca una estructura donde la gestión esté muy concentrada.

  • El proyecto necesita financiación, pero los inversores no quieren asumir el control operativo.

  • Existe mucha confianza entre los socios gestores.

A modo de ejemplo, imagina que dos profesionales quieren abrir un negocio de restauración y tienen experiencia en gestión, proveedores y clientes. Pero necesitan financiación inicial.

Entra una tercera persona que aporta dinero, pero no quiere ocuparse del día a día. En ese caso, se podría valorar una sociedad comanditaria.

Aunque conviene analizarlo bien, porque para la mayoría de pequeños negocios la Sociedad Limitada suele ser más sencilla y ofrece una protección más clara del patrimonio personal de los socios.

Capital mínimo para crear una sociedad comanditaria simple

La sociedad comanditaria simple no exige un capital mínimo legal.

Esto significa que los socios pueden decidir qué aportación realiza cada uno en función de las necesidades reales del negocio.

Puede ser dinero, bienes o derechos valorables económicamente.

Ahora bien, que no exista un capital mínimo no significa que se pueda crear sin planificación.

El capital debe ser suficiente para arrancar la actividad, cubrir gastos iniciales y dar cierta solvencia frente a proveedores, bancos o clientes.

Además, en la escritura de constitución deben quedar claras las aportaciones de cada socio, la razón social, quién administra la sociedad y cómo se reparten beneficios y pérdidas.

Y aquí hay algo importante, ya que los socios comanditarios no pueden aparecer en la razón social.

La denominación debe incluir el nombre de todos, algunos o uno de los socios colectivos, añadiendo “y Compañía” si no aparecen todos, y siempre la expresión “Sociedad en comandita” o su abreviatura.

Diferencias entre sociedad comanditaria simple y por acciones

Existen dos grandes tipos de sociedad comanditaria: la simple y la comanditaria por acciones.

La sociedad comanditaria simple es una sociedad mercantil personalista.

En ella pesa mucho quiénes son los socios colectivos, porque son quienes gestionan y responden de forma ilimitada.

No tiene capital mínimo legal y suele estar pensada para estructuras más pequeñas o cerradas.

Mientras que la sociedad comanditaria por acciones se parece más a una sociedad de capital.

Su capital está dividido en acciones y debe contar con un capital mínimo de 60.000 euros, como ocurre con la Sociedad Anónima.

Además, al menos una cuarta parte del valor nominal de las acciones debe estar desembolsada en el momento de la constitución.

Sociedad comanditaria simpleSociedad comanditaria por acciones
- La participación se organiza mediante aportaciones o cuotas.
- No hay capital mínimo.
- El capital se divide en acciones.
- El capital mínimo es de 60.000 euros.

En ambas, debe existir al menos un socio colectivo con responsabilidad personal por las deudas sociales y la gestión corresponde a los socios colectivos.

Por eso, la comanditaria por acciones suele tener sentido en proyectos de mayor dimensión, con más necesidad de capital y una estructura más compleja.

Para un pequeño negocio, suele ser menos práctica.

Ejemplos de sociedad comanditaria

Aunque no es la forma jurídica más común, una sociedad comanditaria puede aparecer en proyectos donde se quiere separar claramente inversión y gestión.

Por ejemplo:

  • Un negocio familiar en el que dos hermanos gestionan la empresa y otros familiares aportan capital, pero no participan en las decisiones del día a día.

  • Un estudio profesional donde los socios gestores llevan la actividad y un inversor externo aporta financiación para abrir una nueva sede.

  • Una empresa de comercio local en la que una persona con experiencia dirige el negocio y otra participa solo como socio capitalista.

  • Una actividad artesanal o industrial pequeña donde los fundadores tienen conocimiento técnico, pero necesitan capital de otra persona que no quiere involucrarse en la gestión.

En todos estos casos, mientras unos socios trabajan y administran, otros aportan dinero y limitan su riesgo a esa aportación.

¿Crear una sociedad comanditaria es diferente a crear otro tipo de sociedades?

Sí, crear una sociedad comanditaria tiene puntos comunes con otras sociedades mercantiles, pero también diferencias importantes.

Como ocurre con una Sociedad Limitada o una Sociedad Anónima, hay que formalizar la constitución en escritura pública, inscribirla en el Registro Mercantil, solicitar el NIF, cumplir obligaciones fiscales y llevar la contabilidad correspondiente.

La diferencia está en la estructura de socios y en la responsabilidad.

En una SL, por norma general, los socios no responden personalmente de las deudas sociales.

En una sociedad comanditaria, los socios colectivos sí responden de forma ilimitada.

También es diferente la forma de gestionar la sociedad.

En la comanditaria, los comanditarios no pueden administrar. Si lo hacen, pueden poner en riesgo su limitación de responsabilidad.

Por eso, antes de crear una sociedad comanditaria conviene comparar bien esta opción con otras formas jurídicas: autónomo, comunidad de bienes, sociedad civil, Sociedad Limitada o Sociedad Anónima.



Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados del IRPF

 Cometer un error en los pagos fraccionados del IRPF es más habitual de lo que parece: una factura que se queda fuera, una retención mal aplicada o un trimestre presentado fuera de plazo pueden alterar el resultado.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se puede corregir si actúas rápido y eliges bien el procedimiento. Vamos a verlo.

¿Quién debe presentar los pagos fraccionados?

Los pagos fraccionados del IRPF son anticipos que algunos autónomos realizan a Hacienda durante el año, a cuenta de su Declaración de la Renta.

Deben presentarlos, con carácter general, quienes desarrollan una actividad económica como persona física, ya sea en estimación directa o en estimación objetiva.

Para ello, hay dos modelos principales:

Modelo 130Autónomos en estimación directa normal o simplificada
Modelo 131Autónomos en módulos (estimación objetiva)

Y también deben realizar pagos fraccionados los socios, comuneros o partícipes de entidades en atribución de rentas que desarrollen actividades económicas, en proporción a su participación.

Ahora bien, hay excepciones importantes.

Por ejemplo, no tendrás que presentar pagos fraccionados si realizas una actividad profesional y, en el año anterior, al menos el 70 % de tus ingresos tuvieron retención o ingreso a cuenta.

Si acabas de iniciar la actividad, ese 70 % se calcula tomando como referencia los ingresos del trimestre correspondiente.

¡Ojo! Si tienes una sociedad, no estaríamos hablando de pagos fraccionados del IRPF, sino del Impuesto sobre Sociedades, que funciona con sus propios modelos y reglas.

Tipos de errores en los pagos fraccionados

Los errores en los pagos fraccionados pueden ser de muchos tipos, pero casi todos tienen algo en común: que afectan al importe declarado (al periodo o a la identificación de la autoliquidación).

Y detectarlos cuanto antes es fundamental, porque no se corrige igual un error que hace que hayas pagado menos que otro que provoca que hayas ingresado de más.

Reflejar pagos fraccionados sin haber hecho constar rendimientos de actividades económicas

Uno de los fallos más frecuentes es dejar fuera una factura emitida, un ingreso cobrado o un rendimiento de la actividad.

Por ejemplo, imagina que presentas el modelo 130 del segundo trimestre y después descubres que no incluiste una factura de junio.

Si ese ingreso cambia el resultado y hace que debieras haber ingresado más, tendrás que corregirlo mediante una autoliquidación complementaria.

Este error es especialmente delicado porque los modelos de pagos fraccionados tienen un efecto acumulativo dentro del ejercicio.

Es decir, un fallo en un trimestre puede arrastrarse a los siguientes si no lo corriges.

Declarar importes de forma incorrecta

También puede ocurrir que hayas incluido un importe mal: una factura duplicada, un gasto con una cifra equivocada, un ingreso anotado en el trimestre incorrecto o una base imponible mal trasladada.

Aquí lo importante es revisar si el error ha supuesto pagar menos o pagar más.

Si has pagado menos de lo que correspondía, lo normal será presentar una complementaria.

Si has pagado de más, tendrás que solicitar la rectificación de la autoliquidación para que Hacienda revise el caso y, si es así, te devuelva el exceso.

Aplicar mal las retenciones o deducciones

Otro error habitual es descontar retenciones que no proceden, no incluir retenciones correctamente soportadas o aplicar mal alguna minoración.

Esto puede pasar, por ejemplo, cuando mezclas facturas con retención y sin retención, o cuando no revisas bien los certificados y datos contables antes de presentar el trimestre.

La solución dependerá del efecto del fallo.

Si el error te ha hecho ingresar menos, tendrás que regularizarlo con una complementaria.

Mientras que, si te ha perjudicado a ti, puedes pedir una rectificación.

Identificación errónea o equivocarse con el ejercicio fiscal

A veces el problema no está en los importes, sino en los datos de identificación: ejercicio, periodo, NIF, modelo o forma de presentación.

Por ejemplo, presentar un pago fraccionado en el trimestre equivocado puede generar problemas, aunque la cantidad sea correcta.

En estos casos conviene revisar el justificante de presentación y actuar cuanto antes.

Porque si el error afecta a una autoliquidación ya presentada, podría ser necesario presentar la declaración correcta y solicitar la rectificación o anulación de la incorrecta.

Presentación de documentos fuera de plazo

Los pagos fraccionados se presentan trimestralmente.

Para el modelo 130, los plazos habituales son del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y del 1 al 30 de enero para el cuarto trimestre.

Si presentas fuera de plazo sin que Hacienda te haya requerido antes, se aplicará un recargo por declaración extemporánea.

El recargo empieza en el 1 % y aumenta otro 1 % por cada mes completo de retraso.

Si pasan más de 12 meses, el recargo será del 15 % y, además, se exigirán intereses de demora desde el mes 12.

Y si Hacienda ya te ha requerido, el escenario cambia. Porque además del pago pendiente podrías enfrentarte a sanciones.

Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados

Lo primero es identificar qué tipo de error has cometido y a quién perjudica.

Si el error perjudica a Hacienda porque has ingresado menos de lo que correspondía, deberás presentar una autoliquidación complementaria del mismo modelo, ejercicio y periodo.

En ella debes incluir todos los datos correctos, no solo los que cambian, y marcar que se trata de una complementaria.

Si el error te perjudica a ti porque has pagado de más, la vía adecuada suele ser solicitar la rectificación de la autoliquidación.

Tendrás que indicar qué modelo, ejercicio y periodo quieres corregir, explicar el motivo y aportar la documentación que justifique el cambio.

Y si el problema es una presentación fuera de plazo, lo mejor es presentarla cuanto antes. Porque cuanto más tardes, mayor será el recargo.

Antes de corregir, te conviene revisar:

  • Facturas emitidas y recibidas.

  • Libro de ingresos y gastos.

  • Retenciones aplicadas.

  • Justificante de presentación.

  • Ejercicio y trimestre declarados.

  • Resultado ingresado o pendiente de compensar.