sábado, 25 de julio de 2026

¿Cuánto se paga de Seguridad Social por 40 horas semanales?

 El coste de la Seguridad Social de un trabajador va a depender del tipo de contrato, del grupo de cotización y de su salario bruto.

En España, la empresa paga alrededor del 30 % del salario y el trabajador un 6 %.

Estos pagos suelen destinarse a cubrir contingencias como la jubilación, el desempleo y enfermedades profesionales.

Te lo explicamos.

¿Cuánto se paga a la Seguridad Social por 40 horas de trabajo semanales?

Las empresas suelen aportar un porcentaje aproximado del 30 % de la base de cotización del trabajador.

Esta cantidad que se distribuye entre diferentes partidas: las contingencias comunes, el desempleo, el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), la formación profesional, los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

Por su parte, los trabajadores suelen aportar un porcentaje aproximado del 6,35 % de su base de cotización, en el que se incluyen conceptos como las contingencias comunes, la formación profesional o el desempleo.

Entonces, ¿cuánto cobra la Seguridad Social por 40 horas semanales?

Las cotizaciones de la Seguridad Social por un contrato de 40 horas semanales van a depender de las bases de cotización vigentes (que varían según el grupo profesional), así como del tipo de contrato y del salario del trabajador.

Y además hay que tener en cuenta el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que añade un 0,9 % extra en las cotizaciones en 2026.

Así, con estos pagos se pretende asegurar el sistema de la Seguridad Social y garantizar prestaciones.

Ahora vamos a ver algunos ejemplos.

Nota importante: los siguientes ejemplos se basan en el salario bruto mensual de un trabajador con un contrato indefinido. En los tipos aplicados no añadimos el MEI, al tratarse de una variable que cambia anualmente, siendo en el año 2026 del 0,9 % (el 0,75 % corresponde a la empresa).

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 1.200 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 1.200 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto1.200 €
Contingencias comunes+ 283,20 €
Desempleo+ 66 €
FOGASA+ 2,40 €
Formación profesional+ 7,20 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 19,80 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 378,60 €

Coste mensual total: 1.578,60 €

Coste anual total: 18.943,20 €

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 1.500 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 1.500 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto1.500 €
Contingencias comunes+ 354 €
Desempleo+ 82,50 €
FOGASA+ 3 €
Formación profesional+ 9 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 24,75 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 473,25 €

Coste mensual total: 1.973,25 €

Coste anual total: 23.679 €

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 2.000 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 2.000 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto2.000 €
Contingencias comunes+ 472 €
Desempleo+ 110 €
FOGASA+ 4 €
Formación profesional+ 12 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 33 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 631 €

Coste mensual total: 2.631 €

Coste anual total: 31.572 €


viernes, 17 de julio de 2026

Cuándo interesa crear una sociedad comanditaria

 Una sociedad comanditaria puede interesarte si quieres montar un negocio con dos perfiles muy diferenciados: socios que gestionan el día a día y socios que solo aportan capital.

Y aunque es una forma jurídica poco habitual frente a la Sociedad Limitada, resulta útil en proyectos donde una parte quiere dirigir y asumir más responsabilidad, y otra prefiere invertir sin intervenir en la gestión.

Cuándo me interesa crear una sociedad comanditaria

Crear una sociedad comanditaria interesa cuando en el proyecto hay, al menos, dos tipos de socios: los socios colectivos y los socios comanditarios.

Los socios colectivos son quienes administran la empresa y responden de las deudas sociales de forma personal, solidaria e ilimitada.

Es decir, asumen más riesgo porque pueden responder con su patrimonio personal si la sociedad no puede hacer frente a sus obligaciones.

Los socios comanditarios, en cambio, aportan capital, pero no participan en la gestión diaria.

Su responsabilidad queda limitada a lo que hayan aportado o se hayan comprometido a aportar.

Por eso, esta forma jurídica puede funcionar cuando:

  • Una persona o grupo de personas quiere gestionar el negocio.

  • Hay inversores que quieren participar económicamente, pero no dirigir.

  • Se busca una estructura donde la gestión esté muy concentrada.

  • El proyecto necesita financiación, pero los inversores no quieren asumir el control operativo.

  • Existe mucha confianza entre los socios gestores.

A modo de ejemplo, imagina que dos profesionales quieren abrir un negocio de restauración y tienen experiencia en gestión, proveedores y clientes. Pero necesitan financiación inicial.

Entra una tercera persona que aporta dinero, pero no quiere ocuparse del día a día. En ese caso, se podría valorar una sociedad comanditaria.

Aunque conviene analizarlo bien, porque para la mayoría de pequeños negocios la Sociedad Limitada suele ser más sencilla y ofrece una protección más clara del patrimonio personal de los socios.

Capital mínimo para crear una sociedad comanditaria simple

La sociedad comanditaria simple no exige un capital mínimo legal.

Esto significa que los socios pueden decidir qué aportación realiza cada uno en función de las necesidades reales del negocio.

Puede ser dinero, bienes o derechos valorables económicamente.

Ahora bien, que no exista un capital mínimo no significa que se pueda crear sin planificación.

El capital debe ser suficiente para arrancar la actividad, cubrir gastos iniciales y dar cierta solvencia frente a proveedores, bancos o clientes.

Además, en la escritura de constitución deben quedar claras las aportaciones de cada socio, la razón social, quién administra la sociedad y cómo se reparten beneficios y pérdidas.

Y aquí hay algo importante, ya que los socios comanditarios no pueden aparecer en la razón social.

La denominación debe incluir el nombre de todos, algunos o uno de los socios colectivos, añadiendo “y Compañía” si no aparecen todos, y siempre la expresión “Sociedad en comandita” o su abreviatura.

Diferencias entre sociedad comanditaria simple y por acciones

Existen dos grandes tipos de sociedad comanditaria: la simple y la comanditaria por acciones.

La sociedad comanditaria simple es una sociedad mercantil personalista.

En ella pesa mucho quiénes son los socios colectivos, porque son quienes gestionan y responden de forma ilimitada.

No tiene capital mínimo legal y suele estar pensada para estructuras más pequeñas o cerradas.

Mientras que la sociedad comanditaria por acciones se parece más a una sociedad de capital.

Su capital está dividido en acciones y debe contar con un capital mínimo de 60.000 euros, como ocurre con la Sociedad Anónima.

Además, al menos una cuarta parte del valor nominal de las acciones debe estar desembolsada en el momento de la constitución.

Sociedad comanditaria simpleSociedad comanditaria por acciones
- La participación se organiza mediante aportaciones o cuotas.
- No hay capital mínimo.
- El capital se divide en acciones.
- El capital mínimo es de 60.000 euros.

En ambas, debe existir al menos un socio colectivo con responsabilidad personal por las deudas sociales y la gestión corresponde a los socios colectivos.

Por eso, la comanditaria por acciones suele tener sentido en proyectos de mayor dimensión, con más necesidad de capital y una estructura más compleja.

Para un pequeño negocio, suele ser menos práctica.

Ejemplos de sociedad comanditaria

Aunque no es la forma jurídica más común, una sociedad comanditaria puede aparecer en proyectos donde se quiere separar claramente inversión y gestión.

Por ejemplo:

  • Un negocio familiar en el que dos hermanos gestionan la empresa y otros familiares aportan capital, pero no participan en las decisiones del día a día.

  • Un estudio profesional donde los socios gestores llevan la actividad y un inversor externo aporta financiación para abrir una nueva sede.

  • Una empresa de comercio local en la que una persona con experiencia dirige el negocio y otra participa solo como socio capitalista.

  • Una actividad artesanal o industrial pequeña donde los fundadores tienen conocimiento técnico, pero necesitan capital de otra persona que no quiere involucrarse en la gestión.

En todos estos casos, mientras unos socios trabajan y administran, otros aportan dinero y limitan su riesgo a esa aportación.

¿Crear una sociedad comanditaria es diferente a crear otro tipo de sociedades?

Sí, crear una sociedad comanditaria tiene puntos comunes con otras sociedades mercantiles, pero también diferencias importantes.

Como ocurre con una Sociedad Limitada o una Sociedad Anónima, hay que formalizar la constitución en escritura pública, inscribirla en el Registro Mercantil, solicitar el NIF, cumplir obligaciones fiscales y llevar la contabilidad correspondiente.

La diferencia está en la estructura de socios y en la responsabilidad.

En una SL, por norma general, los socios no responden personalmente de las deudas sociales.

En una sociedad comanditaria, los socios colectivos sí responden de forma ilimitada.

También es diferente la forma de gestionar la sociedad.

En la comanditaria, los comanditarios no pueden administrar. Si lo hacen, pueden poner en riesgo su limitación de responsabilidad.

Por eso, antes de crear una sociedad comanditaria conviene comparar bien esta opción con otras formas jurídicas: autónomo, comunidad de bienes, sociedad civil, Sociedad Limitada o Sociedad Anónima.



Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados del IRPF

 Cometer un error en los pagos fraccionados del IRPF es más habitual de lo que parece: una factura que se queda fuera, una retención mal aplicada o un trimestre presentado fuera de plazo pueden alterar el resultado.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se puede corregir si actúas rápido y eliges bien el procedimiento. Vamos a verlo.

¿Quién debe presentar los pagos fraccionados?

Los pagos fraccionados del IRPF son anticipos que algunos autónomos realizan a Hacienda durante el año, a cuenta de su Declaración de la Renta.

Deben presentarlos, con carácter general, quienes desarrollan una actividad económica como persona física, ya sea en estimación directa o en estimación objetiva.

Para ello, hay dos modelos principales:

Modelo 130Autónomos en estimación directa normal o simplificada
Modelo 131Autónomos en módulos (estimación objetiva)

Y también deben realizar pagos fraccionados los socios, comuneros o partícipes de entidades en atribución de rentas que desarrollen actividades económicas, en proporción a su participación.

Ahora bien, hay excepciones importantes.

Por ejemplo, no tendrás que presentar pagos fraccionados si realizas una actividad profesional y, en el año anterior, al menos el 70 % de tus ingresos tuvieron retención o ingreso a cuenta.

Si acabas de iniciar la actividad, ese 70 % se calcula tomando como referencia los ingresos del trimestre correspondiente.

¡Ojo! Si tienes una sociedad, no estaríamos hablando de pagos fraccionados del IRPF, sino del Impuesto sobre Sociedades, que funciona con sus propios modelos y reglas.

Tipos de errores en los pagos fraccionados

Los errores en los pagos fraccionados pueden ser de muchos tipos, pero casi todos tienen algo en común: que afectan al importe declarado (al periodo o a la identificación de la autoliquidación).

Y detectarlos cuanto antes es fundamental, porque no se corrige igual un error que hace que hayas pagado menos que otro que provoca que hayas ingresado de más.

Reflejar pagos fraccionados sin haber hecho constar rendimientos de actividades económicas

Uno de los fallos más frecuentes es dejar fuera una factura emitida, un ingreso cobrado o un rendimiento de la actividad.

Por ejemplo, imagina que presentas el modelo 130 del segundo trimestre y después descubres que no incluiste una factura de junio.

Si ese ingreso cambia el resultado y hace que debieras haber ingresado más, tendrás que corregirlo mediante una autoliquidación complementaria.

Este error es especialmente delicado porque los modelos de pagos fraccionados tienen un efecto acumulativo dentro del ejercicio.

Es decir, un fallo en un trimestre puede arrastrarse a los siguientes si no lo corriges.

Declarar importes de forma incorrecta

También puede ocurrir que hayas incluido un importe mal: una factura duplicada, un gasto con una cifra equivocada, un ingreso anotado en el trimestre incorrecto o una base imponible mal trasladada.

Aquí lo importante es revisar si el error ha supuesto pagar menos o pagar más.

Si has pagado menos de lo que correspondía, lo normal será presentar una complementaria.

Si has pagado de más, tendrás que solicitar la rectificación de la autoliquidación para que Hacienda revise el caso y, si es así, te devuelva el exceso.

Aplicar mal las retenciones o deducciones

Otro error habitual es descontar retenciones que no proceden, no incluir retenciones correctamente soportadas o aplicar mal alguna minoración.

Esto puede pasar, por ejemplo, cuando mezclas facturas con retención y sin retención, o cuando no revisas bien los certificados y datos contables antes de presentar el trimestre.

La solución dependerá del efecto del fallo.

Si el error te ha hecho ingresar menos, tendrás que regularizarlo con una complementaria.

Mientras que, si te ha perjudicado a ti, puedes pedir una rectificación.

Identificación errónea o equivocarse con el ejercicio fiscal

A veces el problema no está en los importes, sino en los datos de identificación: ejercicio, periodo, NIF, modelo o forma de presentación.

Por ejemplo, presentar un pago fraccionado en el trimestre equivocado puede generar problemas, aunque la cantidad sea correcta.

En estos casos conviene revisar el justificante de presentación y actuar cuanto antes.

Porque si el error afecta a una autoliquidación ya presentada, podría ser necesario presentar la declaración correcta y solicitar la rectificación o anulación de la incorrecta.

Presentación de documentos fuera de plazo

Los pagos fraccionados se presentan trimestralmente.

Para el modelo 130, los plazos habituales son del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y del 1 al 30 de enero para el cuarto trimestre.

Si presentas fuera de plazo sin que Hacienda te haya requerido antes, se aplicará un recargo por declaración extemporánea.

El recargo empieza en el 1 % y aumenta otro 1 % por cada mes completo de retraso.

Si pasan más de 12 meses, el recargo será del 15 % y, además, se exigirán intereses de demora desde el mes 12.

Y si Hacienda ya te ha requerido, el escenario cambia. Porque además del pago pendiente podrías enfrentarte a sanciones.

Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados

Lo primero es identificar qué tipo de error has cometido y a quién perjudica.

Si el error perjudica a Hacienda porque has ingresado menos de lo que correspondía, deberás presentar una autoliquidación complementaria del mismo modelo, ejercicio y periodo.

En ella debes incluir todos los datos correctos, no solo los que cambian, y marcar que se trata de una complementaria.

Si el error te perjudica a ti porque has pagado de más, la vía adecuada suele ser solicitar la rectificación de la autoliquidación.

Tendrás que indicar qué modelo, ejercicio y periodo quieres corregir, explicar el motivo y aportar la documentación que justifique el cambio.

Y si el problema es una presentación fuera de plazo, lo mejor es presentarla cuanto antes. Porque cuanto más tardes, mayor será el recargo.

Antes de corregir, te conviene revisar:

  • Facturas emitidas y recibidas.

  • Libro de ingresos y gastos.

  • Retenciones aplicadas.

  • Justificante de presentación.

  • Ejercicio y trimestre declarados.

  • Resultado ingresado o pendiente de compensar.

martes, 14 de julio de 2026

Las sanciones de Hacienda por deducciones indebidas

 Aplicarte una deducción que no te corresponde puede salirte muy caro.

Porque si Hacienda revisa tu declaración y considera que has pagado menos impuestos, has pedido una devolución indebida o has aplicado un incentivo fiscal sin cumplir los requisitos, puede exigirte la cantidad pendiente, intereses de demora y aplicarte una sanción importante.

Vamos a analizarlo con detalle, sus consecuencias, cómo puedes evitarlo y te ayudamos a entenderlo con un ejemplo práctico.

¿Cuánto puede sancionar Hacienda por deducciones indebidas?

La sanción depende del efecto que haya tenido esa deducción indebida.

No es lo mismo incluir un gasto que reduce el IRPF a pagar que solicitar una devolución de IVA que no procede.

En general, cuando la deducción provoca que ingreses menos de lo que debías, Hacienda puede imponer una multa proporcional del 50 % al 150 % de la cantidad dejada de ingresar.

Por ejemplo, si por aplicar una deducción incorrecta pagaste 1.000 euros menos, la sanción podría moverse entre 500 y 1.500 euros.

Dependerá de la gravedad, de si hubo ocultación, de si existen facturas falsas o de si hay reincidencia.

Además, tendrás que devolver la cantidad regularizada y pagar intereses de demora.

En 2026, la Agencia Tributaria mantiene como referencia un interés de demora del 4,0625%, salvo que una norma posterior establezca otro tipo.

Sanciones de Hacienda por aplicar deducciones indebidas

Las deducciones indebidas pueden suponer las siguientes infracciones tributarias:

Dejar de ingresar una deuda tributariaSi pagas menos IRPF, IVA o Impuesto sobre Sociedades. La sanción va del 50 % al 150 %.
Obtener indebidamente una devoluciónSi Hacienda te devuelve una cantidad que no correspondía. La sanción también puede ir del 50 % al 150 %.
Solicitar una devolución indebida sin llegar a cobrarlaLa sanción general es del 15 % de la cantidad solicitada indebidamente.
Solicitar beneficios o incentivos fiscales sin cumplir los requisitosPuede sancionarse con una multa fija de 300 euros si no procede otra infracción más grave.
Acreditar créditos tributarios aparentes para el futuroLa sanción puede ser del 15 % si afecta a la base imponible, o del 50 % si afecta a deducciones en cuota o créditos tributarios.

Las consecuencias de aplicar deducciones indebidas

El problema no se queda solo en la multa.

Cuando Hacienda detecta una deducción indebida, puede iniciar una comprobación o inspección.

Si regulariza la situación, tendrás que pagar el impuesto que dejaste de ingresar, los intereses de demora y, si procede, la sanción.

Además, puedes perder el derecho a aplicar esa deducción en ejercicios posteriores.

Y recuerda que las sanciones, multas y recargos no son gastos fiscalmente deducibles.

Si Hacienda detecta errores repetidos en tus libros, facturas o modelos, es más probable que revise otros periodos.

Cómo evitar sanciones por deducciones indebidas

Hay que partir de la base de que no todo lo que pagas por tu cuenta es deducible.

Para que un gasto pueda deducirse, debe estar vinculado a tu actividad económica, estar justificado con factura o documento válido y estar registrado en tus libros contables.

Los problemas suelen venir con gastos mixtos, como el teléfono, el coche, los suministros, dietas, viajes, formación o gastos del domicilio si trabajas desde casa.

Para evitarte sustos, revisa siempre la afectación real del gasto a tu negocio.

Si un gasto tiene una parte personal y otra profesional, no lo deduzcas al 100 % salvo que puedas justificarlo claramente.

Y, ante una revisión, ordena bien tus facturas, justificantes bancarios, libros registro y comunicaciones con tus proveedores.

Ejemplo de sanción por una deducción indebida

Imagina que un autónomo deduce como gasto profesional una compra de 2.000 euros que realmente no está vinculada a su actividad.

Gracias a esa deducción paga 600 euros menos de IRPF.

Hacienda revisa la declaración y entiende que ese gasto no era deducible.

En ese caso, el autónomo tendría que pagar los 600 euros no ingresados, los intereses de demora y una sanción.

Si se considera infracción leve, la sanción puede ser del 50 % de la cuota no ingresada. Es decir, 300 euros, además de la deuda y los intereses.

Y si hubiese ocultación, facturas falsas o una conducta repetida, la sanción podría subir.

Infracciones y sanciones de la Seguridad Social

La Seguridad Social también puede sancionar errores relacionados con cotizaciones, bonificaciones o deducciones indebidas en cuotas.

Por ejemplo, se considera infracción grave obtener o disfrutar indebidamente de reducciones, bonificaciones o incentivos en las cuotas sociales.

También lo es no ingresar las cuotas en plazo o hacerlo por una cuantía inferior cuando se han cumplido las obligaciones de liquidación.

Las sanciones generales en materia de Seguridad Social son:

Infracciones levesDe 70 a 750 euros
Infracciones gravesDe 751 a 7.500 euros
Infracciones muy gravesDe 7.501 a 225.018 euros

Pero hay casos específicos.

No ingresar cuotas de Seguridad Social puede sancionarse con porcentajes sobre las cantidades no ingresadas.

Si la infracción es grave, la multa puede ir del 50 % al 100 % del importe pendiente.

Si es muy grave, puede ir del 100,01 % al 150 %.

Por eso, si aplicas bonificaciones en los seguros sociales, reducciones de cuotas o incentivos por contratación, revisa sin falta que cumples todos los requisitos.

Tras ver todo esto, nuestro principal consejo es que deduzcas solo lo que puedas justificar, conserva la documentación y revisa tus modelos antes de presentarlos.

¿Cuánto se paga de Seguridad Social por 40 horas semanales?

 El coste de la Seguridad Social de un trabajador va a depender del tipo de contrato, del grupo de cotización y de su salario bruto.

En España, la empresa paga alrededor del 30 % del salario y el trabajador un 6 %.

Estos pagos suelen destinarse a cubrir contingencias como la jubilación, el desempleo y enfermedades profesionales.

Te lo explicamos.

¿Cuánto se paga a la Seguridad Social por 40 horas de trabajo semanales?

Las empresas suelen aportar un porcentaje aproximado del 30 % de la base de cotización del trabajador.

Esta cantidad que se distribuye entre diferentes partidas: las contingencias comunes, el desempleo, el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), la formación profesional, los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

Por su parte, los trabajadores suelen aportar un porcentaje aproximado del 6,35 % de su base de cotización, en el que se incluyen conceptos como las contingencias comunes, la formación profesional o el desempleo.

Entonces, ¿cuánto cobra la Seguridad Social por 40 horas semanales?

Las cotizaciones de la Seguridad Social por un contrato de 40 horas semanales van a depender de las bases de cotización vigentes (que varían según el grupo profesional), así como del tipo de contrato y del salario del trabajador.

Y además hay que tener en cuenta el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que añade un 0,9 % extra en las cotizaciones en 2026.

Así, con estos pagos se pretende asegurar el sistema de la Seguridad Social y garantizar prestaciones.

Ahora vamos a ver algunos ejemplos.

Nota importante: los siguientes ejemplos se basan en el salario bruto mensual de un trabajador con un contrato indefinido. En los tipos aplicados no añadimos el MEI, al tratarse de una variable que cambia anualmente, siendo en el año 2026 del 0,9 % (el 0,75 % corresponde a la empresa).

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 1.200 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 1.200 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto1.200 €
Contingencias comunes+ 283,20 €
Desempleo+ 66 €
FOGASA+ 2,40 €
Formación profesional+ 7,20 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 19,80 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 378,60 €

Coste mensual total: 1.578,60 €

Coste anual total: 18.943,20 €

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 1.500 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 1.500 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto1.500 €
Contingencias comunes+ 354 €
Desempleo+ 82,50 €
FOGASA+ 3 €
Formación profesional+ 9 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 24,75 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 473,25 €

Coste mensual total: 1.973,25 €

Coste anual total: 23.679 €

Cuánto se paga de Seguridad Social por un sueldo de 2.000 euros

El coste para una empresa de un trabajador indefinido con un sueldo bruto mensual de 2.000 euros es:

Tipos aplicados (contrato indefinido)

Contingencias comunes23,6 %
Desempleo5,5 %
FOGASA0,2 %
Formación profesional0,6 %
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales1,65 %
TOTAL EMPRESA31,55 %

Coste total para la empresa

Salario bruto2.000 €
Contingencias comunes+ 472 €
Desempleo+ 110 €
FOGASA+ 4 €
Formación profesional+ 12 €
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales+ 33 €
TOTAL SEGURIDAD SOCIAL EMPRESA+ 631 €

Coste mensual total: 2.631 €

Coste anual total: 31.572 €