Mostrando entradas con la etiqueta Fiscal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fiscal. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2026

¿Cuánto se paga a Hacienda por traspasar un negocio

 Traspasar un negocio no significa pagar siempre lo mismo a Hacienda.

Porque la tributación va a depender de si se vende un negocio completo en funcionamiento, si solo se cede el local, si se transmiten activos sueltos o si también se vende un inmueble.

Vamos a explicarte qué impuestos pueden aparecer y qué debes revisar antes de firmar.

El traspaso de un negocio en funcionamiento

El traspaso de un negocio consiste en ceder a otra persona una actividad que ya está funcionando.

Por ejemplo, un bar, una tienda, una peluquería o una clínica que cuenta con mobiliario, clientela, existencias, licencias, contratos o trabajadores.

La clave está en saber si se transmite una unidad económica autónoma.

Es decir, un conjunto de elementos suficiente para que el comprador pueda continuar la actividad por sus propios medios.

Por ejemplo, si traspasas una cafetería con maquinaria, mobiliario, licencia, existencias, marca comercial y clientela, lo normal es que sea un negocio en funcionamiento.

Pero si solo vendes unas mesas, una cafetera o parte del mobiliario, ya no hablamos de un traspaso completo, sino de una venta de activos.

¿Cuánto se paga a Hacienda?

En el traspaso de un negocio completo, la operación no está sujeta a IVA si se transmite una unidad económica autónoma capaz de seguir funcionando.

Por tanto, no se repercute IVA en la factura del traspaso.

Pero esto no significa que no haya impuestos.

Si eres autónomo persona física, el importe que recibes puede generar una ganancia patrimonial en el IRPF.

Hacienda calcula esa ganancia tomando el importe que te corresponde por el traspaso y descontando, en caso de ser así, el precio que pagaste en su día por adquirir ese derecho.

Esa ganancia tributa en la base del ahorro.

Los tipos van del 19 % al 30 %, según el importe de la ganancia:

Hasta 6.000 euros19 %
De 6.000 a 50.000 euros21 %
De 50.000 a 200.000 euros23 %
De 200.000 a 300.000 euros27 %
A partir de 300.000 euros30 %

Si quien vende es una sociedad, la ganancia se integra en el Impuesto sobre Sociedades.

En ese caso, habrá que analizar el tipo aplicable según el tamaño y situación de la empresa.

¡Ojo! Si no se transmite un negocio completo, sino activos aislados, la operación puede estar sujeta a IVA al 21 %.

El contrato de traspaso de negocio

El contrato de traspaso debe dejar todo muy claro, porque no basta con poner un precio y firmar.

Hay que incluir:

  • Identificación del comprador y vendedor.

  • Descripción detallada de lo que se transmite.

  • Precio del traspaso y forma de pago.

  • Inventario de bienes, maquinaria, existencias y mobiliario.

  • Situación del contrato de alquiler del local.

  • Licencias, permisos y autorizaciones.

  • Deudas, cargas o pagos pendientes.

  • Fecha de entrega efectiva del negocio.

  • Responsabilidad de cada parte antes y después del traspaso.

Además, si el negocio funciona en un local alquilado, hay que revisar el contrato de arrendamiento.

En locales donde se ejerce una actividad empresarial o profesional, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite ceder el contrato sin consentimiento del arrendador, salvo que el contrato diga otra cosa.

Aun así, el propietario puede tener derecho a subir la renta un 20 % si se cede el contrato.

Diferencia entre traspaso de local y traspaso de negocio

Esta diferencia es importante porque fiscalmente no es lo mismo.

El traspaso de negocio implica ceder una actividad en marcha.

Se transmite algo más que un espacio, ya que se traspasa una estructura capaz de seguir generando ingresos.

El traspaso de local, en cambio, suele referirse a la cesión del derecho a usar un local alquilado.

Aquí el valor puede estar en la ubicación, en las condiciones del alquiler o en la posibilidad de continuar en ese espacio.

Y también puede ocurrir que se venda solo el local comercial en propiedad.

En ese caso ya no hablamos de traspaso, sino de compraventa de inmueble, con una fiscalidad distinta.

Por eso, antes de calcular impuestos, tienes que responderte una pregunta sencilla: ¿estoy transmitiendo un negocio operativo o solo un local, un contrato de alquiler o unos bienes concretos?

Traspaso de negocios por jubilación

Muchos autónomos traspasan su negocio al jubilarse.

Es habitual en comercios, bares, talleres o pequeños negocios familiares.

Fiscalmente, la jubilación no elimina por sí sola la tributación.

Si recibes dinero por el traspaso, puede existir ganancia patrimonial en el IRPF.

Hacienda incluso contempla supuestos específicos de traspaso con motivo de jubilación.

Ahora bien, si el autónomo tiene más de 65 años, hay que analizar si puede aplicarse alguna ventaja fiscal.

Por ejemplo, en determinados casos las ganancias patrimoniales por transmisión de elementos patrimoniales pueden quedar exentas si el importe obtenido se reinvierte en una renta vitalicia asegurada, con el límite de 240.000 euros y cumpliendo los requisitos legales.

Y no es automático, ya que hay plazos, límites y condiciones.

Por eso, en un traspaso por jubilación es especialmente recomendable revisar la operación antes de firmar.

Cuánto se paga a Hacienda por la venta de un local comercial

La venta de un local comercial tiene otra fiscalidad.

Si vendes un local en propiedad, puedes tener que tributar por la ganancia obtenida.

Si eres persona física, esa ganancia va al IRPF como ganancia patrimonial.

Se calcula por la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición, teniendo en cuenta gastos e impuestos asociados.

Además, puede aparecer la plusvalía municipal, que grava el incremento de valor del terreno urbano y que paga normalmente el vendedor.

No obstante, si puedes acreditar que no ha existido incremento de valor entre la compra y la venta, no debería quedar sujeta.

En cuanto al IVA o ITP, depende del tipo de operación.

La primera entrega de un local por parte de un empresario suele tributar por IVA.

En segundas o posteriores entregas, puede estar exenta de IVA y tributar por ITP, salvo que se renuncie a la exención cuando se cumplan los requisitos.

En determinados casos de venta de inmuebles usados entre empresarios, puede aplicarse la inversión del sujeto pasivo, de forma que el comprador declara el IVA.

Como ves, no hay una única respuesta a cuánto se paga a Hacienda por traspasar un negocio.

La respuesta correcta depende de qué se transmite, quién vende, quién compra y cómo se documenta la operación.

Por eso, antes de cerrar el acuerdo revisa bien la parte fiscal, el contrato y las obligaciones pendientes.

Porque un traspaso bien planteado puede ahorrarte problemas con Hacienda y con la otra parte.

viernes, 17 de julio de 2026

Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados del IRPF

 Cometer un error en los pagos fraccionados del IRPF es más habitual de lo que parece: una factura que se queda fuera, una retención mal aplicada o un trimestre presentado fuera de plazo pueden alterar el resultado.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se puede corregir si actúas rápido y eliges bien el procedimiento. Vamos a verlo.

¿Quién debe presentar los pagos fraccionados?

Los pagos fraccionados del IRPF son anticipos que algunos autónomos realizan a Hacienda durante el año, a cuenta de su Declaración de la Renta.

Deben presentarlos, con carácter general, quienes desarrollan una actividad económica como persona física, ya sea en estimación directa o en estimación objetiva.

Para ello, hay dos modelos principales:

Modelo 130Autónomos en estimación directa normal o simplificada
Modelo 131Autónomos en módulos (estimación objetiva)

Y también deben realizar pagos fraccionados los socios, comuneros o partícipes de entidades en atribución de rentas que desarrollen actividades económicas, en proporción a su participación.

Ahora bien, hay excepciones importantes.

Por ejemplo, no tendrás que presentar pagos fraccionados si realizas una actividad profesional y, en el año anterior, al menos el 70 % de tus ingresos tuvieron retención o ingreso a cuenta.

Si acabas de iniciar la actividad, ese 70 % se calcula tomando como referencia los ingresos del trimestre correspondiente.

¡Ojo! Si tienes una sociedad, no estaríamos hablando de pagos fraccionados del IRPF, sino del Impuesto sobre Sociedades, que funciona con sus propios modelos y reglas.

Tipos de errores en los pagos fraccionados

Los errores en los pagos fraccionados pueden ser de muchos tipos, pero casi todos tienen algo en común: que afectan al importe declarado (al periodo o a la identificación de la autoliquidación).

Y detectarlos cuanto antes es fundamental, porque no se corrige igual un error que hace que hayas pagado menos que otro que provoca que hayas ingresado de más.

Reflejar pagos fraccionados sin haber hecho constar rendimientos de actividades económicas

Uno de los fallos más frecuentes es dejar fuera una factura emitida, un ingreso cobrado o un rendimiento de la actividad.

Por ejemplo, imagina que presentas el modelo 130 del segundo trimestre y después descubres que no incluiste una factura de junio.

Si ese ingreso cambia el resultado y hace que debieras haber ingresado más, tendrás que corregirlo mediante una autoliquidación complementaria.

Este error es especialmente delicado porque los modelos de pagos fraccionados tienen un efecto acumulativo dentro del ejercicio.

Es decir, un fallo en un trimestre puede arrastrarse a los siguientes si no lo corriges.

Declarar importes de forma incorrecta

También puede ocurrir que hayas incluido un importe mal: una factura duplicada, un gasto con una cifra equivocada, un ingreso anotado en el trimestre incorrecto o una base imponible mal trasladada.

Aquí lo importante es revisar si el error ha supuesto pagar menos o pagar más.

Si has pagado menos de lo que correspondía, lo normal será presentar una complementaria.

Si has pagado de más, tendrás que solicitar la rectificación de la autoliquidación para que Hacienda revise el caso y, si es así, te devuelva el exceso.

Aplicar mal las retenciones o deducciones

Otro error habitual es descontar retenciones que no proceden, no incluir retenciones correctamente soportadas o aplicar mal alguna minoración.

Esto puede pasar, por ejemplo, cuando mezclas facturas con retención y sin retención, o cuando no revisas bien los certificados y datos contables antes de presentar el trimestre.

La solución dependerá del efecto del fallo.

Si el error te ha hecho ingresar menos, tendrás que regularizarlo con una complementaria.

Mientras que, si te ha perjudicado a ti, puedes pedir una rectificación.

Identificación errónea o equivocarse con el ejercicio fiscal

A veces el problema no está en los importes, sino en los datos de identificación: ejercicio, periodo, NIF, modelo o forma de presentación.

Por ejemplo, presentar un pago fraccionado en el trimestre equivocado puede generar problemas, aunque la cantidad sea correcta.

En estos casos conviene revisar el justificante de presentación y actuar cuanto antes.

Porque si el error afecta a una autoliquidación ya presentada, podría ser necesario presentar la declaración correcta y solicitar la rectificación o anulación de la incorrecta.

Presentación de documentos fuera de plazo

Los pagos fraccionados se presentan trimestralmente.

Para el modelo 130, los plazos habituales son del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y del 1 al 30 de enero para el cuarto trimestre.

Si presentas fuera de plazo sin que Hacienda te haya requerido antes, se aplicará un recargo por declaración extemporánea.

El recargo empieza en el 1 % y aumenta otro 1 % por cada mes completo de retraso.

Si pasan más de 12 meses, el recargo será del 15 % y, además, se exigirán intereses de demora desde el mes 12.

Y si Hacienda ya te ha requerido, el escenario cambia. Porque además del pago pendiente podrías enfrentarte a sanciones.

Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados

Lo primero es identificar qué tipo de error has cometido y a quién perjudica.

Si el error perjudica a Hacienda porque has ingresado menos de lo que correspondía, deberás presentar una autoliquidación complementaria del mismo modelo, ejercicio y periodo.

En ella debes incluir todos los datos correctos, no solo los que cambian, y marcar que se trata de una complementaria.

Si el error te perjudica a ti porque has pagado de más, la vía adecuada suele ser solicitar la rectificación de la autoliquidación.

Tendrás que indicar qué modelo, ejercicio y periodo quieres corregir, explicar el motivo y aportar la documentación que justifique el cambio.

Y si el problema es una presentación fuera de plazo, lo mejor es presentarla cuanto antes. Porque cuanto más tardes, mayor será el recargo.

Antes de corregir, te conviene revisar:

  • Facturas emitidas y recibidas.

  • Libro de ingresos y gastos.

  • Retenciones aplicadas.

  • Justificante de presentación.

  • Ejercicio y trimestre declarados.

  • Resultado ingresado o pendiente de compensar.

martes, 14 de julio de 2026

Tax Equity de I+D+i: las claves para autónomos de este incentivo fiscal a la innovación

 Pagas tus impuestos religiosamente en cada Declaración de la Renta. ¿Y si una parte de ese dinero, en lugar de evaporarse, financiara la investigación de un tratamiento contra el cáncer y te volviera con un 30% de rentabilidad bruta?

Suena a truco. No lo es.

Se llama Tax Equity de I+D+i, y si eres autónomo con cuota positiva, probablemente puedas usarlo.

El Tax Equity de I+D+i ha ganado relevancia en el mundo de la innovación.

Este instrumento financiero, que se apoya en el marco de las deducciones fiscales por I+D+i permite, a empresas investigadoras cofinanciar sus proyectos de I+D+i mediante la cesión de créditos fiscales a inversores, que pueden ser tanto autónomos como empresas.

Para ayudarte a entenderlo, te vamos a explicar cómo funciona este mecanismo y cómo los autónomos pueden aprovechar estos beneficios fiscales.

El Tax Equity se apoya en el Artículo 35 de la Ley de Impuesto de Sociedades (LIS), que reconoce una serie de deducciones fiscales a la I+D+i y se alinea con los objetivos de la Ley 14/2014 de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, buscando proporcionar marco de inversión privada que favorezca la cooperación entre empresas y organismos de investigación.

Tras ganar popularidad en la última década, el Tax Equity fomenta hoy todo tipo de proyectos de I+D+i que van desde la medicina hasta la descarbonización, la Inteligencia Artificial o la sostenibilidad. 

🔩 La AIE: la fórmula jurídica que convierte la innovación en una inversión estructurada y con beneficios fiscales

El Tax Equity se estructura a través de participación en Agrupaciones de Interés Económico (AIE), que es el vehículo que facilita la inversión en los proyectos de I+D+i.

Las AIEs son entidades jurídicas que permiten la cooperación entre varias partes para realizar un proyecto de investigación, compartiendo tanto los costes como los beneficios.

Tanto autónomos como personas jurídicas sujetas al Impuesto sobre Sociedades (como las sociedades limitadas) pueden invertir en este tipo de proyectos.

Lo importante es que estos inversores cuenten con una cuota fiscal positiva suficiente en su declaración para poder beneficiarse de las deducciones fiscales por I+D+i y de la imputación de las bases imponibles negativas (BINs), que pueden ser utilizadas para reducir su carga fiscal.

I+d+i

De esta forma, el funcionamiento del Tax Equity permite a las empresas investigadoras obtener una financiación para sus proyectos de I+D+i a cambio de la cesión de sus créditos fiscales a los inversores (como los autónomos), quienes a su vez pueden obtener una rentabilidad bruta de hasta el 30% sobre el capital invertido, en un plazo inferior a un año.

💸 Ejemplo práctico para invertir, apoyar la investigación y ahorrar en tu próxima declaración

ONCORESEARCH es una empresa de bioinformática y ciencia de datos que aplica tecnología avanzada a la investigación oncológica. 

Su proyecto de I+D investiga el papel de ONCO-7, una proteína que aparece sobreexpresada en varios tipos de tumores y que podría convertirse en una nueva diana terapéutica contra diferentes tipos de cáncer. 

Imagina que eres un autónomo con cuota positiva del IRPF, y te planteas optimizar tu factura fiscal apoyando a una investigación con un potencial beneficio para la sociedad, como ésta.

Gracias a las deducciones fiscales por I+D+i, invertir 20.000 euros a través una AIE significaría un ahorro fiscal de unos 26.000 euros brutos (es decir, hasta un 30% sobre lo aportado) en tu declaración.

Ejemplo Práctico Rentabilidad

🚀 No es un truco: Es Tax Equity y muchos autónomos pueden aprovecharlo

El Tax Equity no es sólo una herramienta para grandes empresas. Es una forma de invertir tu capital de forma eficaz y con impacto real: en lugar de que tu inversión genere simplemente un rendimiento financiero, aquí además reduces tu base imponible a través de los créditos fiscales del proyecto en el que hayas invertido y apoyas investigaciones científicas de gran valor para mejorar la medicina, el medioambiente o la innovación españolas.

Si eres autónomo y estás interesado en invertir en I+D+i a través del Tax Equity, el proceso es relativamente sencillo, pero implica ciertos requisitos fiscales.

Sobre todo, es importante saber que estos esquemas se aplican sobre el impuesto de sociedades o sobre los Rendimientos de actividades profesionales del IRPF, así que, para un autónomo, el poder invertir depende de que su cuota en dicho Régimen resulte positiva.

Asimismo, la rentabilidad final dependerá de diversos factores, entre los que se encuentran el tipo impositivo del autónomo y la Comunidad Autónoma donde tribute.

La clave está en saber si tu situación fiscal te permite aprovechar este mecanismo.

No todos los autónomos pueden hacerlo de la misma manera, y por eso el primer paso siempre es entender bien tu cuota fiscal antes de dar cualquier paso.

sábado, 4 de abril de 2026

¿Cómo se obtiene el borrador de la declaración de la renta?

 Para poder obtener el borrador de la declaración de la renta es necesario tener el número de referencia de la declaración anterior. Y aquí es donde surgen los problemas: ¿cómo se puede localizar el número en cuestión? Para poder acceder al servicio de tramitación de la declaración puedes hacerlo a través de la opción de 'Gestiones destacadas', en la sección 'Servicio de tramitación borrador /declaración' (RENTA WEB).

La página pedirá tu DNI; la fecha de validez o de expedición, dependiendo de si el documento es permanente o no; el número de soporte, que la propia web explica en qué parte del DNI se encuentra, y la fecha de nacimiento. Lo que viene es el proceso para obtener el número de referencia: una vez rellenados todos estos datos, si el sistema detecta que presentaste declaración de la renta para el ejercicio anterior, ya sea en una declaración individual o conjunta, se habilita el campo para facilitar el dato de la casilla 505 de la declaración de la renta de 2023-2024.

Este número hay que introducirlo con el número entero, sin signos, y separados los decimales por una coma; cuando esté todo esto cubierto, entonces podrás obtener la referencia, una clave que te servirá para identificarte en el resto de servicios de la Renta.


Con todas las claves y datos necesarios se puede acceder finalmente al servicio, que avisará si hay una sesión previa que quedó sin completar. También existe la opción de realizar una 'Nueva declaración' o incluso 'Modificar declaración presentada'. Es necesario también revisar y comprobar los datos identificativos que podrían haber cambiado, como el de estado civil o información sobre hijos menores de edad.


Siendo el estado civil 'Casado' se puede realizar la declaración de manera individual o con el cónyuge. En caso de elegir la primera, hay que marcar una casilla especial para que la aplicación envíe al contribuyente a la sección correspondiente. Se pueden comparar ambas opciones siempre que se tenga el número de referencia del cónyuge o una Cl@ve Pin para la autorización de acceso.


¿Qué es el IRPF?

 El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un tributo que deben pagar al Estado los ciudadanos residentes en España. Grava la renta que se ha obtenido a lo largo de un año, teniendo en cuenta las circunstancias personales y familiares de cada persona.

Para entendernos, podría decirse que se trata de un 'adelanto' de lo que corresponde contribuir a este impuesto en la Declaración de la Renta, en la que se concretará la cifra exacta. Este porcentaje es diferente para cada empleado, se calcula aplicando la normativa al efecto sobre el impuesto de la renta, pudiendo estar comprendido entre el 0% y el 47%. En 2021 la tabla de retenciones se actualizó e incluyó un nuevo tramo para las rentas de más de 300.000 euros (47%).


Cuánto se paga de IRPF depende de una serie de factores. Para realizar su cálculo, es necesario conocer el sueldo bruto anual del que se obtiene el salario, el tipo de retención aplicable (asignada por la Agencia Tributaria) y las circunstancias del empleado, las cuales deben reflejarse en el modelo 145 e incluyen la situación familiar —si se es soltero, casado o viudo—, el número de personas dependientes o hijos a cargo o las discapacidades acreditadas.

Los desempleados no están obligados a presentar la Declaración de la Renta

Los perceptores de la prestación por desempleo no estarán obligados a presentar la declaración del IRPF, según recoge un Real Decreto-ley 'ómnibus' publicado a finales de 2025 en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde se admite que tal exigencia "excede la intención de la norma", por lo que "resulta así necesaria la supresión de esta obligación de presentar declaración por IRPF a los beneficiarios de la prestación por desempleo".

El pasado mes de marzo, el Ejecutivo ya decidió no obligar a los perceptores de la prestación por desempleo a presentar la declaración del IRPF correspondiente al año 2024, que se tenía que presentar este año, aplazando así esta exigencia para 2026.


Sin embargo, según recoge el BOE, con el fin de evitar que, a través de una norma propia del ámbito social, como es la Ley General de la Seguridad Social, se produzca una modificación de las obligaciones tributarias de las personas beneficiarias de prestaciones por desempleo, se considera necesaria "la supresión de esta obligación de presentar declaración por IRPF".

En este sentido, se considera que su alcance actual no supone solo una obligación formal y "excede la intención de la norma", que inicialmente fue la de dotar de una fuente adicional de información a la entidad gestora de las prestaciones por desempleo.

Por otra parte, se aprecia que mantener esta obligación conlleva aumentar considerablemente las cargas administrativas en contra de aproximadamente dos millones y medio de personas nuevas que acceden a la prestación por desempleo, a lo que hay que añadir lo que supondría para la Agencia Estatal de la Administración Tributaria tener que gestionar este volumen de declaraciones adicionales.


Asimismo, el Gobierno apunta que esta nueva obligación de presentar la declaración incluyó a más de 2,5 millones de contribuyentes como nuevos obligados a declarar el IRPF, de los que el 75% obtienen rentas por desempleo inferiores a 5.400 euros, por lo que la extensión de la obligación de presentar declaración por IRPF no supone solo una obligación formal, sino que además implica que muchos de estos contribuyentes tengan obligación de autoliquidar e ingresar una cuota tributaria a la que no estarían obligados de acuerdo con la normativa estrictamente tributaria.

Adicionalmente, señala que el establecimiento de esta obligación puede suponer la pérdida del derecho a aplicar el mínimo por descendiente, por lo que considera que "todo lo anterior justifica la necesidad de suprimirla de forma inmediata". 

¿Qué significa que el resultado de la declaración de la renta sea negativo?

 Una vez que se finaliza todo el trámite de la declaración, el resultado de la misma será negativo o positivo, es decir, aparecerá acompañado de un signo menos (-) o en positivo, sin ningún signo. En el caso de que la declaración tenga como resultado una cantidad negativa, el contribuyente tiene "derecho a solicitar la devolución de la cantidad que resulte a su favor", es decir, le toca 'cobrar' de Hacienda los impuestos 'extra' que ha pagado en el último año fiscal. Para cobrar esa cantidad hay que solicitarla a través del documento de ingreso o devolución modelo 100.


Cómo saber si tengo que presentar la declaración de la renta este año

 No todo el mundo está obligado a presentar la declaración de la renta, aunque incluso sin estarlo, en ocasiones es beneficioso para el contribuyente, ya que el resultado de la misma es negativa, es decir, le toca 'cobrar' de Hacienda. ¿Y quién tiene que presentar, sí o sí, la declaración de impuestos este año, con respecto al año fiscal pasado? En términos generales:

  • -Los trabajadores con rendimientos de trabajo superiores a los 22.000 euros
  • -Los trabajadores con dos pagadores con rendimientos superiores a los 15.876 euros
  • -Los beneficiarios del ingreso mínimo vital (IMV)
  • -Los trabajadores por cuenta propia, es decir, los autónomos

¿A partir de cuándo se puede hacer la Declaración de la Renta en 2026?

 La campaña de la Declaración de la Renta está a la vuelta de la esquina. Ese momento económico clave, en el que se 'ajustan' cuentas con Hacienda en función de los impuestos pagados en el último año fiscal (2025), pone nerviosos a muchos, a la espera de saber si cobrarán lo pagado de más o, por el contrario, les tocará aportar a la Hacienda pública lo pagado de menos.

En cualquier caso, calma, porque aún tiene que pasar la Semana Santa para que comience el proceso: a partir del miércoles 8 de abril, se podrá obtener el borrador de la declaración y presentar los datos del IRPF del año pasado, siempre que se haga por Internet. Para confeccionar la declaración por teléfono o de manera presencial aún habrá que esperar un poco más.

¿Cómo obtener el borrador de la declaración de la renta este año?

 Para poder obtener el borrador de la declaración de la renta es necesario tener el número de referencia de la declaración anterior. Y aquí es donde surgen los problemas: ¿cómo se puede localizar el número en cuestión? Para poder acceder al servicio de tramitación de la declaración puedes hacerlo a través de la opción de 'Gestiones destacadas', en la sección 'Servicio de tramitación borrador /declaración' (RENTA WEB).

La página pedirá tu DNI; la fecha de validez o de expedición, dependiendo de si el documento es permanente o no; el número de soporte, que la propia web explica en qué parte del DNI se encuentra, y la fecha de nacimiento. Lo que viene es el proceso para obtener el número de referencia: una vez rellenados todos estos datos, si el sistema detecta que presentaste declaración de la renta para el ejercicio anterior, ya sea en una declaración individual o conjunta, se habilita el campo para facilitar el dato de la casilla 505 de la declaración de la renta de 2023-2024.

Este número hay que introducirlo con el número entero, sin signos, y separados los decimales por una coma; cuando esté todo esto cubierto, entonces podrás obtener la referencia, una clave que te servirá para identificarte en el resto de servicios de la Renta.

Con todas las claves y datos necesarios se puede acceder finalmente al servicio, que avisará si hay una sesión previa que quedó sin completar. También existe la opción de realizar una 'Nueva declaración' o incluso 'Modificar declaración presentada'. Es necesario también revisar y comprobar los datos identificativos que podrían haber cambiado, como el de estado civil o información sobre hijos menores de edad.


Siendo el estado civil 'Casado' se puede realizar la declaración de manera individual o con el cónyuge. En caso de elegir la primera, hay que marcar una casilla especial para que la aplicación envíe al contribuyente a la sección correspondiente. Se pueden comparar ambas opciones siempre que se tenga el número de referencia del cónyuge o una Cl@ve Pin para la autorización de acceso.