martes, 14 de julio de 2026

¿Puede ayudar en un negocio un familiar sin estar asegurado?

 Que un familiar eche una mano en tu negocio puede parecer algo normal.

Pero si esa ayuda es habitual, forma parte de la actividad y no está correctamente regularizada, puedes tener un problema con la Seguridad Social.

Por eso, te vamos a explicar cuándo un familiar debe estar dado de alta, qué opciones tienes para contratarlo y qué consecuencias puede haber si no lo haces.

Quiénes son familiares de un autónomo

A efectos laborales y de Seguridad Social, no todos los familiares se tratan igual.

Cuando hablamos de familiares de un autónomo, normalmente nos referimos al cónyuge, pareja de hecho, hijos, padres, hermanos, abuelos, nietos, suegros, yernos, nueras y cuñados, siempre dentro del segundo grado de consanguinidad o afinidad.

Para entenderlo con más claridad:

Primer gradoPadres, hijos, suegros, yernos y nueras.
Segundo gradoHermanos, abuelos, nietos y cuñados.

El Estatuto de los Trabajadores considera “trabajos familiares” los realizados por el cónyuge, descendientes, ascendientes y demás parientes hasta segundo grado, siempre que convivan con el empresario, salvo que se demuestre que son asalariados.

Y aquí está lo más importante: que sea tu familiar no significa que pueda trabajar en tu negocio sin estar dado de alta.

Porque dependerá de si esa ayuda es puntual o habitual, si existe remuneración, si hay convivencia y si actúa como trabajador por cuenta ajena o como autónomo colaborador.

¿Puedo contratar a un familiar para ayudar en mi negocio?

Sí, puedes contratar a un familiar para que trabaje contigo.

Pero tendrás que elegir bien la fórmula.

La opción más habitual cuando el familiar convive contigo y colabora de forma continuada en tu actividad es el alta como autónomo colaborador.

Esta figura está pensada para familiares directos del autónomo titular que trabajan en el negocio de manera habitual.

Y para que pueda encajar como autónomo colaborador, tendrá que cumplir una serie de condiciones:

  • Que sea familiar directo hasta segundo grado.

  • Que colabore de forma habitual en el negocio.

  • Que no esté contratado como trabajador por cuenta ajena.

  • Que trabaje en la actividad del autónomo titular.

  • Que se dé de alta en el RETA.

La Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo incluye expresamente los trabajos realizados de forma habitual por familiares del autónomo cuando no tengan la condición de trabajadores por cuenta ajena.

Además, el autónomo colaborador puede acceder a una bonificación en la cuota durante 24 meses:

  • 50 % durante los primeros 18 meses.

  • 25 % durante los 6 meses siguientes.

Eso sí, siempre que cumpla los requisitos y no haya estado de alta en los 5 años anteriores.

También existe la posibilidad de contratar a un familiar como trabajador asalariado, sobre todo si puede demostrarse que hay una verdadera relación laboral: salario, horario, dependencia, ajenidad y organización por parte del negocio.

En el caso de los hijos menores de 30 años el autónomo puede contratarlos como trabajadores por cuenta ajena (aunque convivan con él), aunque en ese supuesto queda excluida la cobertura por desempleo.

¿Puede ayudar un familiar en mi negocio sin estar de alta en la Seguridad Social?

Depende. Y aquí conviene ser bastante prudente.

Una ayuda familiar puntual, esporádica y no remunerada puede no exigir alta si realmente se trata de una colaboración aislada.

Por ejemplo, que tu pareja te ayude una tarde a ordenar unas cajas o que tu hijo te eche una mano un día concreto con una mudanza del local.

Pero si esa ayuda se repite, tiene horario, cubre tareas normales del negocio o sustituye a una persona trabajadora, la situación cambia.

En ese caso, la Seguridad Social puede entender que existe una actividad habitual y que el familiar debería estar dado de alta, ya sea como autónomo colaborador o como trabajador por cuenta ajena.

Por ejemplo, no es lo mismo que tu hermano te ayude una mañana concreta a montar un stand, que tenerlo todos los sábados atendiendo la caja, preparando pedidos o sirviendo mesas.

Porque la Inspección de Trabajo no se queda solo con lo que tú digas, sino que puede valorar indicios como:

  • Si el familiar atiende a clientes.

  • Si realiza tareas propias del negocio.

  • Si tiene horario.

  • Si cobra o recibe compensación.

  • Si la ayuda se repite en el tiempo.

  • Si su presencia es necesaria para que el negocio funcione.

Por tanto, si la colaboración es habitual, no debería hacerse sin el alta en la Seguridad Social.

Consecuencias de no dar de alta a un autónomo colaborador

No dar de alta a un familiar que trabaja de forma habitual en tu negocio puede salirte muy caro.

La Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social considera infracción grave no solicitar el alta de los trabajadores que ingresen al servicio del empresario.

Además, se considera una infracción por cada trabajador afectado.

Las sanciones específicas por esta infracción pueden ir desde 3.750 hasta 12.000 euros, según el grado aplicado.

Pero la multa no es la única consecuencia, ya que también pueden exigirte:

  • Las cuotas no ingresadas a la Seguridad Social.

  • Recargos e intereses.

  • La regularización de la situación del familiar.

  • Posibles problemas si el familiar estaba cobrando una prestación incompatible.

  • Mayor riesgo en futuras inspecciones.

Además, si el familiar sufre un accidente mientras está ayudando en el negocio sin estar dado de alta, la situación puede complicarse mucho más.

No solo por la falta de cobertura adecuada, sino por la posible responsabilidad del titular del negocio.

Tax Equity de I+D+i: las claves para autónomos de este incentivo fiscal a la innovación

 Pagas tus impuestos religiosamente en cada Declaración de la Renta. ¿Y si una parte de ese dinero, en lugar de evaporarse, financiara la investigación de un tratamiento contra el cáncer y te volviera con un 30% de rentabilidad bruta?

Suena a truco. No lo es.

Se llama Tax Equity de I+D+i, y si eres autónomo con cuota positiva, probablemente puedas usarlo.

El Tax Equity de I+D+i ha ganado relevancia en el mundo de la innovación.

Este instrumento financiero, que se apoya en el marco de las deducciones fiscales por I+D+i permite, a empresas investigadoras cofinanciar sus proyectos de I+D+i mediante la cesión de créditos fiscales a inversores, que pueden ser tanto autónomos como empresas.

Para ayudarte a entenderlo, te vamos a explicar cómo funciona este mecanismo y cómo los autónomos pueden aprovechar estos beneficios fiscales.

El Tax Equity se apoya en el Artículo 35 de la Ley de Impuesto de Sociedades (LIS), que reconoce una serie de deducciones fiscales a la I+D+i y se alinea con los objetivos de la Ley 14/2014 de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, buscando proporcionar marco de inversión privada que favorezca la cooperación entre empresas y organismos de investigación.

Tras ganar popularidad en la última década, el Tax Equity fomenta hoy todo tipo de proyectos de I+D+i que van desde la medicina hasta la descarbonización, la Inteligencia Artificial o la sostenibilidad

🔩 La AIE: la fórmula jurídica que convierte la innovación en una inversión estructurada y con beneficios fiscales

El Tax Equity se estructura a través de participación en Agrupaciones de Interés Económico (AIE), que es el vehículo que facilita la inversión en los proyectos de I+D+i.

Las AIEs son entidades jurídicas que permiten la cooperación entre varias partes para realizar un proyecto de investigación, compartiendo tanto los costes como los beneficios.

Tanto autónomos como personas jurídicas sujetas al Impuesto sobre Sociedades (como las sociedades limitadas) pueden invertir en este tipo de proyectos.

Lo importante es que estos inversores cuenten con una cuota fiscal positiva suficiente en su declaración para poder beneficiarse de las deducciones fiscales por I+D+i y de la imputación de las bases imponibles negativas (BINs), que pueden ser utilizadas para reducir su carga fiscal.

I+d+i

De esta forma, el funcionamiento del Tax Equity permite a las empresas investigadoras obtener una financiación para sus proyectos de I+D+i a cambio de la cesión de sus créditos fiscales a los inversores (como los autónomos), quienes a su vez pueden obtener una rentabilidad bruta de hasta el 30% sobre el capital invertido, en un plazo inferior a un año.

💸 Ejemplo práctico para invertir, apoyar la investigación y ahorrar en tu próxima declaración

ONCORESEARCH es una empresa de bioinformática y ciencia de datos que aplica tecnología avanzada a la investigación oncológica. 

Su proyecto de I+D investiga el papel de ONCO-7, una proteína que aparece sobreexpresada en varios tipos de tumores y que podría convertirse en una nueva diana terapéutica contra diferentes tipos de cáncer. 

Imagina que eres un autónomo con cuota positiva del IRPF, y te planteas optimizar tu factura fiscal apoyando a una investigación con un potencial beneficio para la sociedad, como ésta.

Gracias a las deducciones fiscales por I+D+i, invertir 20.000 euros a través una AIE significaría un ahorro fiscal de unos 26.000 euros brutos (es decir, hasta un 30% sobre lo aportado) en tu declaración.

Ejemplo Práctico Rentabilidad

🚀 No es un truco: Es Tax Equity y muchos autónomos pueden aprovecharlo

El Tax Equity no es sólo una herramienta para grandes empresas. Es una forma de invertir tu capital de forma eficaz y con impacto real: en lugar de que tu inversión genere simplemente un rendimiento financiero, aquí además reduces tu base imponible a través de los créditos fiscales del proyecto en el que hayas invertido y apoyas investigaciones científicas de gran valor para mejorar la medicina, el medioambiente o la innovación españolas.

Si eres autónomo y estás interesado en invertir en I+D+i a través del Tax Equity, el proceso es relativamente sencillo, pero implica ciertos requisitos fiscales.

Sobre todo, es importante saber que estos esquemas se aplican sobre el impuesto de sociedades o sobre los Rendimientos de actividades profesionales del IRPF, así que, para un autónomo, el poder invertir depende de que su cuota en dicho Régimen resulte positiva.

Asimismo, la rentabilidad final dependerá de diversos factores, entre los que se encuentran el tipo impositivo del autónomo y la Comunidad Autónoma donde tribute.

La clave está en saber si tu situación fiscal te permite aprovechar este mecanismo.

No todos los autónomos pueden hacerlo de la misma manera, y por eso el primer paso siempre es entender bien tu cuota fiscal antes de dar cualquier paso.

lunes, 8 de junio de 2026

La nueva jubilación flexible para autónomos | Diferencias con la jubilación activa

 La reforma de la jubilación flexible va a permitir a los pensionistas volver a trabajar como autónomos y cobrar una parte de su pensión.

Hasta entonces, esta modalidad estaba pensada principalmente para trabajos por cuenta ajena a tiempo parcial, pero con la nueva norma se abre la puerta también al trabajo por cuenta propia.

De este modo, se busca facilitar que una persona ya jubilada pueda reincorporarse al mercado laboral sin perder por completo su pensión.

Pero no debe confundirse con la jubilación activa, porque funcionan de forma distinta y pueden tener efectos económicos muy diferentes.

¿En qué consiste la nueva jubilación flexible para autónomos?

La nueva jubilación flexible permite que una persona que ya cobra una pensión contributiva de jubilación pueda volver a trabajar como autónomo y mantener una parte de esa pensión.

Pero la gran novedad es que los autónomos también podrán acogerse a esta fórmula.

Es decir, un jubilado va a poder iniciar una actividad por cuenta propia, facturar como autónomo y seguir cobrando hasta el 25 % de su pensión mientras desarrolla esa actividad compatible.

Eso sí, para acceder a esta modalidad el pensionista no debe haber estado dado de alta en el RETA durante los tres años anteriores a su jubilación.

Por tanto, esta opción va a ser adecuada para personas que ya se habían retirado y que, pasado un tiempo, quieren volver a desarrollar una actividad profesional.

Por ejemplo: un consultor, un arquitecto, un asesor o un profesional liberal que ya está jubilado y quiere aceptar algunos encargos, iniciar una pequeña actividad o volver parcialmente al mercado.

Además, no será necesario esperar un año desde la jubilación para acceder a esta modalidad, lo que supone una interesante ventaja.

Pero no debe confundirse con la jubilación activa, porque funcionan de forma distinta y pueden tener efectos económicos muy diferentes.

¿En qué consiste la nueva jubilación flexible para autónomos?

La nueva jubilación flexible permite que una persona que ya cobra una pensión contributiva de jubilación pueda volver a trabajar como autónomo y mantener una parte de esa pensión.

Pero la gran novedad es que los autónomos también podrán acogerse a esta fórmula.

Es decir, un jubilado va a poder iniciar una actividad por cuenta propia, facturar como autónomo y seguir cobrando hasta el 25 % de su pensión mientras desarrolla esa actividad compatible.

Eso sí, para acceder a esta modalidad el pensionista no debe haber estado dado de alta en el RETA durante los tres años anteriores a su jubilación.

Por tanto, esta opción va a ser adecuada para personas que ya se habían retirado y que, pasado un tiempo, quieren volver a desarrollar una actividad profesional.

Por ejemplo: un consultor, un arquitecto, un asesor o un profesional liberal que ya está jubilado y quiere aceptar algunos encargos, iniciar una pequeña actividad o volver parcialmente al mercado.

Además, no será necesario esperar un año desde la jubilación para acceder a esta modalidad, lo que supone una interesante ventaja.

Entonces, ¿cuál es la mejor opción para un autónomo?

Pues va a depender del punto de partida.

Si ya estás jubilado y quieres volver a realizar una actividad por cuenta propia, la nueva jubilación flexible puede ser una alternativa útil, ya que te permite regresar al mercado laboral sin renunciar completamente a la pensión.

Pero si eres autónomo y todavía no te has jubilado, la jubilación activa puede resultar más interesante en muchos casos. Sobre todo, si quieres mantener tu negocio, seguir facturando y acceder a un porcentaje de pensión más alto con el paso del tiempo.

La jubilación flexible puede encajar mejor cuando:

  • Ya cobras una pensión de jubilación.

  • No has estado dado de alta en el RETA en los tres años anteriores a jubilarte.

  • Quieres volver a trabajar de forma limitada.

  • No necesitas cobrar la pensión completa mientras desarrollas esa actividad.

Mientras que la jubilación activa puede ser mejor si:

  • Sigues al frente de tu negocio.

  • Quieres planificar tu retiro sin cortar de golpe la actividad.

  • Te interesa compatibilizar pensión y trabajo con mejores porcentajes.

  • Puedes esperar o demorar el acceso para mejorar las condiciones.

En cualquier caso, antes de decidir conviene que hagas números.

Porque no basta con mirar cuánto vas a cobrar de pensión, ya que también hay que valorar ingresos previstos, cotizaciones, fiscalidad, edad, salud del negocio y planes personales.

Por tanto, la nueva jubilación flexible amplía opciones para los autónomos, pero no sustituye a la jubilación activa.

La tienes que ver como una vía más. Y, como casi siempre en materia de pensiones, la mejor decisión será la que encaje con tu situación real.

sábado, 4 de abril de 2026

¿Cómo se obtiene el borrador de la declaración de la renta?

 Para poder obtener el borrador de la declaración de la renta es necesario tener el número de referencia de la declaración anterior. Y aquí es donde surgen los problemas: ¿cómo se puede localizar el número en cuestión? Para poder acceder al servicio de tramitación de la declaración puedes hacerlo a través de la opción de 'Gestiones destacadas', en la sección 'Servicio de tramitación borrador /declaración' (RENTA WEB).

La página pedirá tu DNI; la fecha de validez o de expedición, dependiendo de si el documento es permanente o no; el número de soporte, que la propia web explica en qué parte del DNI se encuentra, y la fecha de nacimiento. Lo que viene es el proceso para obtener el número de referencia: una vez rellenados todos estos datos, si el sistema detecta que presentaste declaración de la renta para el ejercicio anterior, ya sea en una declaración individual o conjunta, se habilita el campo para facilitar el dato de la casilla 505 de la declaración de la renta de 2023-2024.

Este número hay que introducirlo con el número entero, sin signos, y separados los decimales por una coma; cuando esté todo esto cubierto, entonces podrás obtener la referencia, una clave que te servirá para identificarte en el resto de servicios de la Renta.


Con todas las claves y datos necesarios se puede acceder finalmente al servicio, que avisará si hay una sesión previa que quedó sin completar. También existe la opción de realizar una 'Nueva declaración' o incluso 'Modificar declaración presentada'. Es necesario también revisar y comprobar los datos identificativos que podrían haber cambiado, como el de estado civil o información sobre hijos menores de edad.


Siendo el estado civil 'Casado' se puede realizar la declaración de manera individual o con el cónyuge. En caso de elegir la primera, hay que marcar una casilla especial para que la aplicación envíe al contribuyente a la sección correspondiente. Se pueden comparar ambas opciones siempre que se tenga el número de referencia del cónyuge o una Cl@ve Pin para la autorización de acceso.


¿Qué es el IRPF?

 El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un tributo que deben pagar al Estado los ciudadanos residentes en España. Grava la renta que se ha obtenido a lo largo de un año, teniendo en cuenta las circunstancias personales y familiares de cada persona.

Para entendernos, podría decirse que se trata de un 'adelanto' de lo que corresponde contribuir a este impuesto en la Declaración de la Renta, en la que se concretará la cifra exacta. Este porcentaje es diferente para cada empleado, se calcula aplicando la normativa al efecto sobre el impuesto de la renta, pudiendo estar comprendido entre el 0% y el 47%. En 2021 la tabla de retenciones se actualizó e incluyó un nuevo tramo para las rentas de más de 300.000 euros (47%).


Cuánto se paga de IRPF depende de una serie de factores. Para realizar su cálculo, es necesario conocer el sueldo bruto anual del que se obtiene el salario, el tipo de retención aplicable (asignada por la Agencia Tributaria) y las circunstancias del empleado, las cuales deben reflejarse en el modelo 145 e incluyen la situación familiar —si se es soltero, casado o viudo—, el número de personas dependientes o hijos a cargo o las discapacidades acreditadas.

Los desempleados no están obligados a presentar la Declaración de la Renta

Los perceptores de la prestación por desempleo no estarán obligados a presentar la declaración del IRPF, según recoge un Real Decreto-ley 'ómnibus' publicado a finales de 2025 en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde se admite que tal exigencia "excede la intención de la norma", por lo que "resulta así necesaria la supresión de esta obligación de presentar declaración por IRPF a los beneficiarios de la prestación por desempleo".

El pasado mes de marzo, el Ejecutivo ya decidió no obligar a los perceptores de la prestación por desempleo a presentar la declaración del IRPF correspondiente al año 2024, que se tenía que presentar este año, aplazando así esta exigencia para 2026.


Sin embargo, según recoge el BOE, con el fin de evitar que, a través de una norma propia del ámbito social, como es la Ley General de la Seguridad Social, se produzca una modificación de las obligaciones tributarias de las personas beneficiarias de prestaciones por desempleo, se considera necesaria "la supresión de esta obligación de presentar declaración por IRPF".

En este sentido, se considera que su alcance actual no supone solo una obligación formal y "excede la intención de la norma", que inicialmente fue la de dotar de una fuente adicional de información a la entidad gestora de las prestaciones por desempleo.

Por otra parte, se aprecia que mantener esta obligación conlleva aumentar considerablemente las cargas administrativas en contra de aproximadamente dos millones y medio de personas nuevas que acceden a la prestación por desempleo, a lo que hay que añadir lo que supondría para la Agencia Estatal de la Administración Tributaria tener que gestionar este volumen de declaraciones adicionales.


Asimismo, el Gobierno apunta que esta nueva obligación de presentar la declaración incluyó a más de 2,5 millones de contribuyentes como nuevos obligados a declarar el IRPF, de los que el 75% obtienen rentas por desempleo inferiores a 5.400 euros, por lo que la extensión de la obligación de presentar declaración por IRPF no supone solo una obligación formal, sino que además implica que muchos de estos contribuyentes tengan obligación de autoliquidar e ingresar una cuota tributaria a la que no estarían obligados de acuerdo con la normativa estrictamente tributaria.

Adicionalmente, señala que el establecimiento de esta obligación puede suponer la pérdida del derecho a aplicar el mínimo por descendiente, por lo que considera que "todo lo anterior justifica la necesidad de suprimirla de forma inmediata". 

¿Qué significa que el resultado de la declaración de la renta sea negativo?

 Una vez que se finaliza todo el trámite de la declaración, el resultado de la misma será negativo o positivo, es decir, aparecerá acompañado de un signo menos (-) o en positivo, sin ningún signo. En el caso de que la declaración tenga como resultado una cantidad negativa, el contribuyente tiene "derecho a solicitar la devolución de la cantidad que resulte a su favor", es decir, le toca 'cobrar' de Hacienda los impuestos 'extra' que ha pagado en el último año fiscal. Para cobrar esa cantidad hay que solicitarla a través del documento de ingreso o devolución modelo 100.