sábado, 4 de abril de 2026

¿Cómo se obtiene el borrador de la declaración de la renta?

 Para poder obtener el borrador de la declaración de la renta es necesario tener el número de referencia de la declaración anterior. Y aquí es donde surgen los problemas: ¿cómo se puede localizar el número en cuestión? Para poder acceder al servicio de tramitación de la declaración puedes hacerlo a través de la opción de 'Gestiones destacadas', en la sección 'Servicio de tramitación borrador /declaración' (RENTA WEB).

La página pedirá tu DNI; la fecha de validez o de expedición, dependiendo de si el documento es permanente o no; el número de soporte, que la propia web explica en qué parte del DNI se encuentra, y la fecha de nacimiento. Lo que viene es el proceso para obtener el número de referencia: una vez rellenados todos estos datos, si el sistema detecta que presentaste declaración de la renta para el ejercicio anterior, ya sea en una declaración individual o conjunta, se habilita el campo para facilitar el dato de la casilla 505 de la declaración de la renta de 2023-2024.

Este número hay que introducirlo con el número entero, sin signos, y separados los decimales por una coma; cuando esté todo esto cubierto, entonces podrás obtener la referencia, una clave que te servirá para identificarte en el resto de servicios de la Renta.


Con todas las claves y datos necesarios se puede acceder finalmente al servicio, que avisará si hay una sesión previa que quedó sin completar. También existe la opción de realizar una 'Nueva declaración' o incluso 'Modificar declaración presentada'. Es necesario también revisar y comprobar los datos identificativos que podrían haber cambiado, como el de estado civil o información sobre hijos menores de edad.


Siendo el estado civil 'Casado' se puede realizar la declaración de manera individual o con el cónyuge. En caso de elegir la primera, hay que marcar una casilla especial para que la aplicación envíe al contribuyente a la sección correspondiente. Se pueden comparar ambas opciones siempre que se tenga el número de referencia del cónyuge o una Cl@ve Pin para la autorización de acceso.


¿Qué es el IRPF?

 El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un tributo que deben pagar al Estado los ciudadanos residentes en España. Grava la renta que se ha obtenido a lo largo de un año, teniendo en cuenta las circunstancias personales y familiares de cada persona.

Para entendernos, podría decirse que se trata de un 'adelanto' de lo que corresponde contribuir a este impuesto en la Declaración de la Renta, en la que se concretará la cifra exacta. Este porcentaje es diferente para cada empleado, se calcula aplicando la normativa al efecto sobre el impuesto de la renta, pudiendo estar comprendido entre el 0% y el 47%. En 2021 la tabla de retenciones se actualizó e incluyó un nuevo tramo para las rentas de más de 300.000 euros (47%).


Cuánto se paga de IRPF depende de una serie de factores. Para realizar su cálculo, es necesario conocer el sueldo bruto anual del que se obtiene el salario, el tipo de retención aplicable (asignada por la Agencia Tributaria) y las circunstancias del empleado, las cuales deben reflejarse en el modelo 145 e incluyen la situación familiar —si se es soltero, casado o viudo—, el número de personas dependientes o hijos a cargo o las discapacidades acreditadas.

Los desempleados no están obligados a presentar la Declaración de la Renta

Los perceptores de la prestación por desempleo no estarán obligados a presentar la declaración del IRPF, según recoge un Real Decreto-ley 'ómnibus' publicado a finales de 2025 en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde se admite que tal exigencia "excede la intención de la norma", por lo que "resulta así necesaria la supresión de esta obligación de presentar declaración por IRPF a los beneficiarios de la prestación por desempleo".

El pasado mes de marzo, el Ejecutivo ya decidió no obligar a los perceptores de la prestación por desempleo a presentar la declaración del IRPF correspondiente al año 2024, que se tenía que presentar este año, aplazando así esta exigencia para 2026.


Sin embargo, según recoge el BOE, con el fin de evitar que, a través de una norma propia del ámbito social, como es la Ley General de la Seguridad Social, se produzca una modificación de las obligaciones tributarias de las personas beneficiarias de prestaciones por desempleo, se considera necesaria "la supresión de esta obligación de presentar declaración por IRPF".

En este sentido, se considera que su alcance actual no supone solo una obligación formal y "excede la intención de la norma", que inicialmente fue la de dotar de una fuente adicional de información a la entidad gestora de las prestaciones por desempleo.

Por otra parte, se aprecia que mantener esta obligación conlleva aumentar considerablemente las cargas administrativas en contra de aproximadamente dos millones y medio de personas nuevas que acceden a la prestación por desempleo, a lo que hay que añadir lo que supondría para la Agencia Estatal de la Administración Tributaria tener que gestionar este volumen de declaraciones adicionales.


Asimismo, el Gobierno apunta que esta nueva obligación de presentar la declaración incluyó a más de 2,5 millones de contribuyentes como nuevos obligados a declarar el IRPF, de los que el 75% obtienen rentas por desempleo inferiores a 5.400 euros, por lo que la extensión de la obligación de presentar declaración por IRPF no supone solo una obligación formal, sino que además implica que muchos de estos contribuyentes tengan obligación de autoliquidar e ingresar una cuota tributaria a la que no estarían obligados de acuerdo con la normativa estrictamente tributaria.

Adicionalmente, señala que el establecimiento de esta obligación puede suponer la pérdida del derecho a aplicar el mínimo por descendiente, por lo que considera que "todo lo anterior justifica la necesidad de suprimirla de forma inmediata". 

¿Qué significa que el resultado de la declaración de la renta sea negativo?

 Una vez que se finaliza todo el trámite de la declaración, el resultado de la misma será negativo o positivo, es decir, aparecerá acompañado de un signo menos (-) o en positivo, sin ningún signo. En el caso de que la declaración tenga como resultado una cantidad negativa, el contribuyente tiene "derecho a solicitar la devolución de la cantidad que resulte a su favor", es decir, le toca 'cobrar' de Hacienda los impuestos 'extra' que ha pagado en el último año fiscal. Para cobrar esa cantidad hay que solicitarla a través del documento de ingreso o devolución modelo 100.


Cómo saber si tengo que presentar la declaración de la renta este año

 No todo el mundo está obligado a presentar la declaración de la renta, aunque incluso sin estarlo, en ocasiones es beneficioso para el contribuyente, ya que el resultado de la misma es negativa, es decir, le toca 'cobrar' de Hacienda. ¿Y quién tiene que presentar, sí o sí, la declaración de impuestos este año, con respecto al año fiscal pasado? En términos generales:

  • -Los trabajadores con rendimientos de trabajo superiores a los 22.000 euros
  • -Los trabajadores con dos pagadores con rendimientos superiores a los 15.876 euros
  • -Los beneficiarios del ingreso mínimo vital (IMV)
  • -Los trabajadores por cuenta propia, es decir, los autónomos

¿A partir de cuándo se puede hacer la Declaración de la Renta en 2026?

 La campaña de la Declaración de la Renta está a la vuelta de la esquina. Ese momento económico clave, en el que se 'ajustan' cuentas con Hacienda en función de los impuestos pagados en el último año fiscal (2025), pone nerviosos a muchos, a la espera de saber si cobrarán lo pagado de más o, por el contrario, les tocará aportar a la Hacienda pública lo pagado de menos.

En cualquier caso, calma, porque aún tiene que pasar la Semana Santa para que comience el proceso: a partir del miércoles 8 de abril, se podrá obtener el borrador de la declaración y presentar los datos del IRPF del año pasado, siempre que se haga por Internet. Para confeccionar la declaración por teléfono o de manera presencial aún habrá que esperar un poco más.

¿Cómo obtener el borrador de la declaración de la renta este año?

 Para poder obtener el borrador de la declaración de la renta es necesario tener el número de referencia de la declaración anterior. Y aquí es donde surgen los problemas: ¿cómo se puede localizar el número en cuestión? Para poder acceder al servicio de tramitación de la declaración puedes hacerlo a través de la opción de 'Gestiones destacadas', en la sección 'Servicio de tramitación borrador /declaración' (RENTA WEB).

La página pedirá tu DNI; la fecha de validez o de expedición, dependiendo de si el documento es permanente o no; el número de soporte, que la propia web explica en qué parte del DNI se encuentra, y la fecha de nacimiento. Lo que viene es el proceso para obtener el número de referencia: una vez rellenados todos estos datos, si el sistema detecta que presentaste declaración de la renta para el ejercicio anterior, ya sea en una declaración individual o conjunta, se habilita el campo para facilitar el dato de la casilla 505 de la declaración de la renta de 2023-2024.

Este número hay que introducirlo con el número entero, sin signos, y separados los decimales por una coma; cuando esté todo esto cubierto, entonces podrás obtener la referencia, una clave que te servirá para identificarte en el resto de servicios de la Renta.

Con todas las claves y datos necesarios se puede acceder finalmente al servicio, que avisará si hay una sesión previa que quedó sin completar. También existe la opción de realizar una 'Nueva declaración' o incluso 'Modificar declaración presentada'. Es necesario también revisar y comprobar los datos identificativos que podrían haber cambiado, como el de estado civil o información sobre hijos menores de edad.


Siendo el estado civil 'Casado' se puede realizar la declaración de manera individual o con el cónyuge. En caso de elegir la primera, hay que marcar una casilla especial para que la aplicación envíe al contribuyente a la sección correspondiente. Se pueden comparar ambas opciones siempre que se tenga el número de referencia del cónyuge o una Cl@ve Pin para la autorización de acceso.


Calendario de la declaración de la Renta: fechas clave en 2026

 La campaña de la Declaración de la Renta 2025-2026 está a la vuelta de la esquina: a partir del 8 de abril, el miércoles posterior a la Semana Santa, se puede obtener el borrador de la declaración de impuestos.

Calendario de la declaración de la Renta: fechas clave en 2026

La campaña de la Declaración de la Renta en 2026, correspondiente al año fiscal 2025, se extiende desde el 8 de abril hasta el 20 de junio. Estos son todos los plazos importantes a tener en cuenta de cara a la confección de la declaración de impuestos:

  • 8 de abril → Arranca la presentación de declaraciones por Internet, a través de Renta Web o de la app de la Agencia Tributaria
  • 29 de abril → Se abre el plazo para pedir cita para elaborar la declaración de la renta por teléfono
  • 6 de mayo→ Comienza la presentación de declaraciones por teléfono, a través del programa Le Llamamos
  • 29 de mayo→ Desde este día, puede solicitarse la cita para confeccionar la declaración de manera presencial
  • 1 de junio → Empieza la presentación de declaraciones de la renta presenciales
  • 25 de junio → Fecha límite para presentar declaraciones con resultado a ingresar y domiciliación
  • 20 de junio → Fin oficial de la campaña de la Declaración de la Renta


miércoles, 4 de marzo de 2026

Embudo de ventas: qué es y cómo se hace

 Resumen > Un embudo de ventas es el proceso que sigue un cliente desde que conoce tu negocio hasta que compra (y repite). Si eres autónomo o tienes una pyme, te ayuda a ordenar tu estrategia comercial, captar más clientes y aumentar la facturación con menos improvisación. Te vamos a explicar qué es, cómo diseñarlo paso a paso y cómo aplicarlo con un ejemplo práctico.


  1. ¿Qué es un embudo de ventas y para qué sirve?
  2. ¿Cómo hacer un embudo de ventas?
  3. Etapas de un embudo de ventas
  4. ¿Por qué necesita tu negocio un embudo de ventas?
  5. Ejemplo práctico
  6. Errores comunes al crear un embudo de ventas

1. ¿Qué es un embudo de ventas y para qué sirve?

Un embudo de ventas (o sales funnel) es un modelo que representa las distintas fases por las que pasa un cliente potencial antes de comprar.

Se llama “embudo” porque:

  • En la parte superior hay muchos usuarios interesados.

  • En la parte inferior solo quedan los que finalmente compran.

El concepto se popularizó en el ámbito del marketing moderno con autores como Philip Kotler, y hoy es una herramienta básica en estrategias digitales, especialmente en negocios online y servicios profesionales.

¿Para qué sirve en una pyme o negocio de autónomo?

Sirve para:

  • Entender cómo te encuentran tus clientes.

  • Detectar en qué fase pierdes oportunidades.

  • Mejorar tu proceso comercial.

  • Automatizar parte de la captación.

  • Aumentar la conversión sin necesidad de más tráfico.

Por ejemplo, no es lo mismo alguien que acaba de descubrir tu web que alguien que ya te ha pedido presupuesto.

El mensaje y la estrategia deben ser distintos.

2. ¿Cómo hacer un embudo de ventas?

Diseñar un embudo no es complicado, pero requiere tener claros los pasos a seguir:

1º) Define a tu cliente ideal

Antes de vender, necesitas saber a quién vendes:

  • ¿Es particular o empresa?

  • ¿Qué problema quiere resolver?

  • ¿Cuánto está dispuesto a pagar?

  • ¿Cómo busca soluciones?

Cuanto más concreto seas, más eficaz será tu embudo.

2º) Identifica el problema principal que solucionas

Tu embudo debe girar en torno a una necesidad clara. Por ejemplo:

  • “No sé cómo gestionar mis impuestos”.

  • “No consigo clientes para mi negocio”.

  • “Necesito mejorar mi presencia online”.

Si eres asesor, por ejemplo, puedes apoyarte en contenidos como “cómo hacer una factura” o “qué gastos deducibles puedes aplicar”.

3º) Crea contenido para atraer tráfico (parte alta del embudo)

En esta fase el usuario aún no compra. Está informándose.

Puedes usar:

  • Artículos de blog.

  • Redes sociales.

  • Vídeos.

  • Lead magnets (recursos descargables).

El objetivo es generar confianza.

4º) Diseña una oferta clara (parte media y baja)

Cuando el usuario ya confía en ti, debes facilitarle el siguiente paso:

  • Solicitar presupuesto.

  • Agendar una llamada.

  • Comprar directamente.

  • Suscribirse a un servicio.

Cuanto más sencillo sea el proceso, más conversiones tendrás.

5º) Mide y optimiza

Un embudo no es algo estático. Debes analizar:

  • Cuántas personas llegan.

  • Cuántas dejan sus datos.

  • Cuántas compran.

  • Cuántas repiten.

Usar herramientas de analítica web o CRM te ayudará a detectar los puntos débiles.

3. Etapas de un embudo de ventas

Aunque hay variaciones, la mayoría de embudos se dividen en estas fases:

1º) Atracción (Awareness)

El cliente descubre tu negocio. Aquí funcionan bien:

  • SEO.

  • Redes sociales.

  • Publicidad online.

  • Recomendaciones.

El objetivo no es vender, sino captar atención.

2º) Interés o consideración

El usuario ya sabe que tiene un problema y evalúa opciones. Aquí debes:

  • Mostrar autoridad.

  • Ofrecer contenido útil.

  • Resolver dudas frecuentes.

  • Presentar casos de éxito.

3º) Decisión

El cliente compara y decide. En esta fase son importantes:

  • Testimonios.

  • Garantías.

  • Claridad en precios.

  • Respuesta rápida.

4º) Acción (compra)

El usuario realiza la compra o contrata el servicio. Para ello, debes facilitar:

  • Un proceso sencillo.

  • Métodos de pago claros.

  • Comunicación inmediata.

5º) Fidelización

Muchos negocios olvidan esta fase. Y es que un cliente satisfecho:

  • Repite.

  • Recomienda.

  • Compra servicios adicionales.

Si eres autónomo o tienes una pyme, esta etapa te puede resultar más rentable incluso que captar nuevos clientes.

4. ¿Por qué necesita tu negocio un embudo de ventas?

Muchos autónomos venden “a la improvisación”:

  • Publican en redes sin estrategia.

  • Responden presupuestos sin seguimiento.

  • No analizan por qué pierden clientes.

Un embudo te permite profesionalizar tu proceso comercial.

Ventajas

  • Más previsibilidad de ingresos.

  • Mejor organización comercial.

  • Menor dependencia del boca a boca.

  • Escalabilidad.

Además, en un entorno digital cada vez más competitivo, tener un embudo estructurado te diferencia de quienes simplemente “esperan a que entren clientes”.

5. Ejemplo práctico

Y ahora vamos a ver un ejemplo práctico:

Fase 1: Atracción

Marta publica artículos sobre:

  • “Errores en la web de un autónomo”.

  • “Cómo mejorar la conversión en una tienda online”.

Optimiza esos contenidos para SEO.

Fase 2: Captación de leads

En cada artículo ofrece una guía gratuita:

“Checklist para saber si tu web pierde clientes”.

Para descargarla, el usuario deja su email.

Fase 3: Nutrición

Durante una semana envía correos con:

  • Consejos prácticos.

  • Casos reales.

  • Resultados obtenidos.

Fase 4: Oferta

Envía una propuesta:

“Análisis personalizado de tu web por 97 euros”.

Fase 5: Venta de servicio principal

Tras el análisis, ofrece:

“Rediseño completo por 1.200 euros”. No todos compran, pero el embudo filtra y cualifica clientes.

6. Errores comunes al crear un embudo de ventas

Algunos de los errores que se suelen cometer al crear un embudo de ventas son:

  • Querer vender demasiado pronto.

  • No medir resultados.

  • No segmentar clientes.

  • No tener una propuesta clara.

  • Abandonar tras los primeros intentos.

Porque un embudo funciona cuando se prueba, ajusta y optimiza.

De este modo, un embudo de ventas no es solo una estrategia de marketing digital.

Es una forma de estructurar tu proceso comercial.

Si eres autónomo o gestionas una pyme, te va a permitir:

  • Ordenar tu captación.

  • Mejorar tu conversión.

  • Generar ingresos más estables.

Empieza sencillo: define a tu cliente, crea contenido útil, diseña una oferta clara y mide resultados. A partir de ahí, mejora paso a paso.

Porque vender no es cuestión de suerte, sino de sistema.

Plan de acción o plan de actuación de una empresa | Diferencias

 En tu día a día como autónomo o pyme es posible que hayas oído hablar sobre el “plan de acción” para pasar de la estrategia a los hechos.

Pero en el mundo de las entidades sin ánimo de lucro aparece otro documento con nombre parecido y un sentido muy distinto: el plan de actuación, que en muchos casos es una obligación formal frente a la Administración.

Para ayudarte a distinguirlos, te vamos a explicar para qué sirve cada uno, cómo se elaboran y en qué se diferencian.

Plan de acción de una empresa: para qué sirve y tipos

Un plan de acción es un documento práctico que convierte un objetivo en tareas concretas.

Su función es aterrizar el “qué queremos lograr” en un “qué vamos a hacer, quién lo hará y cuándo”.

Si eres autónomo o pyme lo puedes usar para organizar la ejecución, priorizar, asignar recursos y medir resultados.

¿Para qué sirve?

  • Alinear al equipo (o a ti mismo, si eres autónomo) con un objetivo claro.

  • Bajar a tierra una estrategia: marketing, ventas, operaciones, finanzas, RR. HH.

  • Evitar la improvisación: define prioridades, secuencias y dependencias.

  • Medir avances con indicadores (KPIs) y revisiones periódicas.

  • Detectar riesgos y preparar planes alternativos.

Tipos de plan de acción más usados:

Plan de acción comercialProspección, embudo de ventas, argumentarios, objetivos por canal.
Plan de marketingCampañas, calendario de contenidos, SEO, publicidad, email marketing.
Plan operativoMejora de procesos, compras, logística, atención al cliente, calidad.
Plan financieroReducción de costes, mejora de márgenes, control de tesorería.
Plan de proyectoPara lanzar un producto, abrir un local, implementar un software, etc.
Plan correctivoPara solucionar incidencias (retrasos, reclamaciones, caída de ventas).

Pasos a seguir para crear un plan de acción efectivo

Si quieres poner en marcha un buen plan de acción, puedes seguir esta hoja de ruta:

  1. Define el objetivo (con fecha y criterio de éxito). Mejor “aumentar un 15 % las ventas en 3 meses” que “vender más”.

  2. Haz un diagnóstico rápido como punto de partida. Datos de ventas, costes, conversión, tiempos, satisfacción, incidencias… lo mínimo para decidir bien.

  3. Elabora una lista de acciones y prioriza. Aplica una regla simple: impacto vs. esfuerzo. Empieza por “alto impacto / bajo esfuerzo”.

  4. Identifica a los responsables y los recursos disponibles. Quién lidera cada acción, con qué presupuesto, herramientas y horas disponibles.

  5. Crea un calendario e hitos. Acciones por semanas, dependencias (qué debe pasar antes) y fechas de control.

  6. Pon unos indicadores (KPIs). Ejemplos: leads/semana, tasa de conversión, ticket medio, margen, tiempos de entrega, NPS.

  7. Prepara un plan B ante posibles riesgos. ¿Qué puede fallar? ¿Qué harás si el proveedor se retrasa o el coste sube?

  8. Realiza un seguimiento y los ajustes necesarios. Revisión semanal o quincenal: mantener lo que funciona y corregir lo que no.

El plan de actuación: objetivos y características

El plan de actuación suele referirse a un documento propio de entidades sin ánimo de lucro (especialmente fundaciones) donde se anticipan objetivos y actividades del ejercicio siguiente, con información económica asociada.

En el caso de fundaciones, la normativa establece que el Patronato debe elaborar y remitir al Protectorado un plan de actuación en los últimos tres meses de cada ejercicio, reflejando los objetivos y las actividades previstas para el año siguiente.

Además, existen pautas oficiales que describen el contenido típico del plan: identificación de actividades (propias y mercantiles), gastos e ingresos previstos y otros indicadores que permitan evaluar después el grado de cumplimiento.

Las principales características de un plan de actuación son:

  • Carácter previsional (lo que se planea hacer).

  • Enfoque por actividades: qué se hará, a quién se dirige y con qué recursos.

  • Vinculación económica: estimación de gastos e ingresos por actividad.

  • Estructura más “formal” (modelo o formato exigido o aceptado por la Administración).

Plan de actuación: exclusivo para fundaciones y asociaciones

En el lenguaje empresarial, una pyme puede hablar de “plan de actuación” como sinónimo informal de plan de acción.

Pero en sentido normativo, el “plan de actuación” está muy ligado a fundaciones y a determinadas asociaciones:

  • Fundaciones: tienen la obligación de elaborar y remitir el plan en el marco de la Ley de Fundaciones.

  • Asociaciones declaradas de utilidad pública: existe un modelo de plan de actuación aprobado por Real Decreto, dentro del marco contable de entidades sin fines lucrativos.

¿En qué se diferencia un plan de acción de un plan de actuación?

Aunque suenen parecido, no son lo mismo. Las diferencias clave son:

Finalidad

  • Plan de acción: herramienta de gestión interna para ejecutar objetivos (ventas, marketing, operaciones…).

  • Plan de actuación: documento previsional, a menudo formal y regulado, para reflejar actividades y objetivos del próximo ejercicio en entidades sin ánimo de lucro.

Ámbito de uso

  • Plan de acción: típico en autónomos y pymes de cualquier sector.

  • Plan de actuación: típico en fundaciones y asociaciones de utilidad pública / ESFL dentro del marco normativo.

Contenido

  • Plan de acción: tareas, responsables, plazos, KPIs, riesgos, herramientas.

  • Plan de actuación: actividades previstas y estimaciones económicas e indicadores de cumplimiento.

Nivel de "formalidad"

  • Plan de acción: formato libre (documento, hoja de cálculo, software de proyectos).

  • Plan de actuación: suele seguir modelos, criterios y plazos vinculados a obligaciones de la entidad.

De esta forma, si eres autónomo o tienes una pyme, lo habitual es que uses un plan de acción para gestionar y ejecutar.

Mientras que si estás en una fundación (o una asociación en determinados regímenes), hablar de plan de actuación suele implicar un documento con unos requisitos y un enfoque específicos.